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Capítulo 11 – ¿Cuál estilo de cubierta de la cabeza debe utilizarse?

Cubrirse la cabeza es un acto religioso, no una exhibición de moda. La cubierta es un símbolo cristiano que indica que la mujer está bajo autoridad. Así que, lo que sea que una mujer use para cubrir su cabeza cuando ora debe corresponder al significado del acto”. 1) Alexander Strauch, “Littleton Bible Chapel Position Paper: 1 Corinthians 11:2–16,” (Documento Posicional de la Capilla de la Biblia de Littleton) http://www.headcoveringmovement.com/Littleton-Bible-Chapel-Position-Paper-Head-Coverings.pdf, recopilado el 1 mayo del 2016, 14.

Alexander Strauch (exprofesor de la Universidad Cristiana de Colorado; autor de “El Puesto Bíblico de Anciano” y “Hombres y Mujeres, Iguales, Pero a la Vez Diferentes”)

Una cubierta de la cabeza en el contexto de 1 Corintios 11 es un símbolo cristiano que debe ser usado por las mujeres mientras se ora y profetiza. Pablo dice que esta cubierta es un símbolo de autoridad (1 Corintios 11:10) y que se debe de usar en la cabeza (1 Corintios 5-6), pero no especifica qué debe de ir en la cabeza. Es el resultado lo que él ordena, el de tener la cabeza cubierta, no que las mujeres tienen que usar un tipo específico de cubierta para sus cabezas. Sabemos que este es el caso porque Pablo nos provee solo un verbo, no un sustantivo.

Así que, él nos da una acción para realizar (cubrir tu cabeza), no un objeto específico para usar (como: ponte una bufanda). Permíteme darte una analogía para mostrarte la importancia de esto: si yo te dijera “quiero que me llames”, te estaría diciendo la acción que quiero que realices. Solo necesito que me llames, pero hay varias formas diferentes en las que lo puedes cumplir. Puedes usar tu teléfono, puede usar un teléfono fijo, o puedes usar Skype. Al usar el verbo “llamar” no estoy especificando un dispositivo en particular; solo requiero la acción de que tú me llames. Pero, ahora en contraste, si adicionalmente usara un sustantivo junto al verbo y dijera: “quiero que me llames con tu iPhone”, mis instrucciones serían más específicas. Al usar el sustantivo iPhone, te he quitado la libertad de elegir tu propio dispositivo, ya que te he dicho cuál dispositivo ocupar. Si me llamaras usando Skype o un teléfono fijo, no estarías siguiendo mis instrucciones como las di.

Esto es significativo porque esta es exactamente la manera en la que Pablo habla en 1 Corintios 11. Él ordena a las mujeres que realicen la acción de cubrir sus cabezas sin especificar ninguna prenda en particular que debe usarse. Así que donde la Escritura termina, la libertad cristiana comienza. Eso significa que el tipo de cubierta que uses es tu decisión como individuo, de tu familia o iglesia. Eso también significa que aquellos que dicen que “la cubierta tiene que ser de cierto estilo o no es una cubierta verdadera” están yendo más allá de la Biblia, porque la gramática de este pasaje es clara, es una acción, no es un objeto lo que es ordenado.

Velando la Gloria del Varón

Ahora, habiendo dicho eso, hay una pregunta útil que las mujeres deberían hacerse a sí mismas cuando seleccionan una cubierta. La Biblia dice que la mujer es gloria del varón y que cuando ella está adorando, la gloria del hombre debe ser cubierta. La palabra usada para cubierta es “katakalyptō” que significa: velar, esconder o encubrir.

Así que, cuando una mujer cubre su cabeza, ella está cubriendo simbólicamente la gloria del hombre para que solo la gloria de Dios esté exhibida. Ya que el propósito de la cubierta de la cabeza es esconder la gloria humana, es importante que una mujer se pregunte a sí misma de forma honesta, “¿Esta cubierta que he elegido está reflejando eso o solo está acentuando mi propia gloria?” Verás, algunas “cubiertas” pueden ser mejor categorizadas como accesorios de cabello que llaman la atención al cabello, en lugar de ser una cubierta que lo cubre. Así que, creo que es importante recordar el propósito de la cubierta y preguntarte honestamente si la prenda que has escogido es fiel a lo que simboliza.

Modestia y Discreción

Mientras que no hay instrucciones respecto al tipo de cubierta que debe de usarse, hay unos cuantos principios que tenemos que tomar en consideración. Tanto el apóstol Pablo como Pedro instruyeron a las mujeres para que vistieran modesta y discretamente, dejando que su adorno interior (no el exterior) sea lo que se vea. Aquí está lo que ellos dijeron:

En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos. Que se adornen más bien con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan servir a Dios” (1 Timoteo 2:9-10 NVI).

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios” (1 Pedro 3:3-4 NVI).

Así que, ¿Cómo deberían las mujeres aplicar estos principios a las cubiertas que escogen usar? Yo creo que la aplicación correcta sería que ellas cubrieran su cabeza con algo que no sea abiertamente ostentoso. Una vez más, se supone que la cubierta de la cabeza debe velar la gloria humana, no acentuarla. La modestia y discreción no significan “desaliñado” o “carente de belleza”, pero tampoco llaman la atención hacia sí. Aunque la aplicación de estos principios se verá diferente en la vida de cada creyente, lo importante es que los tomemos con seriedad al preguntarnos a nosotros mismos si lo que vestimos concuerda con el espíritu de estas órdenes.

¿Debe Cubrirse todo el Cabello?

Otro problema es cuánto cabello puede estar expuesto fuera de la cubierta. ¿Debe estar todo su cabello oculto, o aún puede mostrar un poco? El pasaje que vimos en la sección anterior no ayuda a contestar esta pregunta. En 1 Timoteo 2:1, Pablo empieza una nueva sección, en la que enseña: “…Cómo deben comportarse las personas en la familia de Dios” (1 Timoteo 3:15 NVI). Por lo que en este momento estamos hablando de cuestiones de la iglesia.

Ahora, dentro de los primeros versículos de esta nueva sección, Pablo exhorta a las mujeres a que se vistan modestamente en la iglesia, siendo una de las aplicaciones de ese principio la de no tener “peinados ostentosos” (1 Timoteo 2:9). Ya que Pablo nos dijo que las mujeres cubren sus cabezas en todas las iglesias (1 Corintios 11:16), y él también les instruye acerca de sus peinados, podemos concluir que parte del cabello era visible fuera de la cubierta. Así es como armonizamos estos dos pasajes: si Pablo quiso decir que una mujer debía cubrir todo su cabello, entonces, sus instrucciones acerca de tener peinados elaborados y ostentosos serían innecesarias. En ese caso, su orden acerca de la cubierta de la cabeza eliminaría a cualquiera que apareciera en la asamblea con un peinado ostentoso.

Creo que es interesante que, cuando observamos la evidencia arqueológica de las mujeres romanas en el primer siglo, podemos ver que las cubiertas que usaban aún dejaban visible su peinado. 2) La Dra. Kelly Olson menciona que la “palla o manto, la cual se estiraba sobre la cabeza cuando la mujer estaba fuera” es la “descripción que es ofrecida por muchos estudiosos modernos como la ropa cotidiana de una matrona romana.” Dress and the Roman Woman (El vestido y la mujer romana), 25. Para ver un ejemplo visual, la “Mujer Grande de Herculano” puede ser observada en http://www.getty.edu/art/exhibitions/herculaneum_women/lg_woman.html, recuperado 1 mayo del 2016.

El tipo más común de cubierta de la cabeza en Corinto era cuando la mujer ponía el manto que tenía alrededor de su cuerpo sobre su cabeza. Para ayudarte a visualizar esto, es como si te pusieras la capucha de tu chamarra encima de la cabeza. Cuando se usa este tipo de cubierta, aún podemos ver que tipo de peinado llevas, ya que la cubierta descansa sobre la parte superior de tu cabeza y cubre la parte de atrás, por lo que el frente y los lados de tu cabeza se mantienen visibles. De hecho, tenemos numerosas estatuas donde la cabeza de la mujer está cubierta pero aún se puede ver claramente las trenzas de su cabello. Por lo tanto, yo no veo una contradicción en que, si Pablo habló de los peinados de la mujer, entonces ellas no pudieron haber usado cubiertas para la cabeza. Creo que esto asume, de forma equivocada, un tipo de cubierta que no mostraba nada de cabello. Así que, el hecho de que Pablo tocó el tema de los peinados en el contexto de la adoración en la iglesia quiere decir que las cubiertas donde el cabello aún está expuesto eran perfectamente aceptables.

¿Velos para la Cabeza?

Algunos cristianos enseñan que la cubierta por la que aboga Pablo es de un estilo “del medio oriente” que cubría la cara. Ahora, aquellos que hacen tales declaraciones no creen que la cubierta de la cabeza aplica al día de hoy. Ya que esto es así, te tienes que preguntar si dicen esto para desalentar la práctica. Después de todo, ¿Qué mujer cristiana desea usar un burka? Ya hemos establecido que Pablo no está hablando de ningún tipo especifico de cubierta de la cabeza. Sin embargo, lo que está claro es que él está hablando de una cubierta para la cabeza.

Él usa la palabra griega para cabeza, y ni una vez ocupa la palabra griega para cara en este pasaje. Por lo tanto, el argumento de que una mujer debe de cubrir su cara para ser fiel a este pasaje es falso. También creo que una cubierta para la cara sería directamente contradictoria a lo que se enseña en 2 Corintios 3:18: “Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria...”

En este contexto él está contrastando al creyente (que tiene una cara descubierta) con Moisés, “quien se ponía un velo sobre el rostro” (2 Corintios 3:13).

De este pasaje podemos hacer dos observaciones.

  1. Debido a que Pablo escribe a los corintios y menciona “rostro descubierto” (anakekalymmenō prosōpō), sabemos que él pudo haber utilizado esa fraseología en 1 Corintios 11. En lugar de eso, él solo mencionó “cabezas descubiertas” (akatakalyptō tē kephalē) debido a que esa era su preocupación.
  2. Si Pablo requiriera que todas las mujeres (o incluso solo las mujeres de Corinto) velaran sus caras, no habría dicho “todos, con el rostro descubierto” porque no sería verdad. Solo los hombres tendrían caras “sin velar”, y no todos los creyentes a los que él está hablando. Y si alguien fuera a objetar que Pablo se refiere a “descubierto” solo en un sentido metafórico, aún es difícil de imaginar que Pablo hubiera dicho esto, debido a que sería demasiado irónico.

Ahora, algunos han sugerido que este estilo de cubierta de la cabeza era común durante el tiempo de Pablo, pero no existe tal evidencia. Existe evidencia del velo facial en áreas como Tarso, Arabia y Siria, 3) Thompson, “Hairstyles,” (Peinados) 113  pero no en el Corinto Romano.

Una inspección arqueológica muestra que las mujeres en Corinto no se cubrían, o se cubrían con una prenda que ponían sobre la cabeza (pero no sobre la cara). 4) Véase, Thompson, “Hairstyles” (Peinados) y Gill, “Roman Portraiture” (Retrato Romano).

Incluso si hubiera evidencia de la cubierta del rostro en Corinto, eso aún no cambiaría nada. Nosotros recibimos nuestras instrucciones de Pablo, no de la cultura en la que vivió, y él nunca le dice a una mujer que su rostro tiene que estar cubierto. Es la acción de que las mujeres cubran su cabeza y que los hombres descubran su cabeza lo que tiene que pasar.

Conclusión

Así que, en resumen, la elección de la cubierta que ocuparás para la cabeza es tuya. Debe de ser modesta, y debe de cumplir su propósito de realmente cubrir tu cabeza. Si cubre todo tu cabello o solo una parte depende completamente de ti, no importa el tipo, solo que la cabeza esté cubierta.

References

1.
 Alexander Strauch, “Littleton Bible Chapel Position Paper: 1 Corinthians 11:2–16,” (Documento Posicional de la Capilla de la Biblia de Littleton) http://www.headcoveringmovement.com/Littleton-Bible-Chapel-Position-Paper-Head-Coverings.pdf, recopilado el 1 mayo del 2016, 14.
2.
 La Dra. Kelly Olson menciona que la “palla o manto, la cual se estiraba sobre la cabeza cuando la mujer estaba fuera” es la “descripción que es ofrecida por muchos estudiosos modernos como la ropa cotidiana de una matrona romana.” Dress and the Roman Woman (El vestido y la mujer romana), 25. Para ver un ejemplo visual, la “Mujer Grande de Herculano” puede ser observada en http://www.getty.edu/art/exhibitions/herculaneum_women/lg_woman.html, recuperado 1 mayo del 2016.
3.
 Thompson, “Hairstyles,” (Peinados) 113
4.
 Véase, Thompson, “Hairstyles” (Peinados) y Gill, “Roman Portraiture” (Retrato Romano).

Apéndice 2 – El Evangelio para las Cristianas que se Cubren la Cabeza

No hay nada más importante que asegurarnos que entendemos el evangelio apropiadamente. Creer y actuar sobre este mensaje es lo que nos salva, pero distorsionar o rehusarse a prestar atención conlleva maldición (Gálatas 1:8). Es posible que tú creas en los roles apropiados de los hombres y mujeres, practiques la modestia, lleves una cubierta en la cabeza, y que, a pesar de esto, termines en el infierno. ¿Por qué? Porque no somo justificados 1) La justificación es una proclamación legal de que somos declarados “justos”.  por lo que hacemos (Efesios 2:8-9).

Ahora, me gustaría compartirte las mejores noticias en el mundo.

Dios

Dios es el Creador de todas las cosas visibles e invisibles. Él es eterno, perfecto y no le falta nada. Él es un solo Dios en naturaleza (Santiago 2:19), pero en tres personas (Mateo 28:19). El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cada uno es una persona distinta, pero no son tres Dioses. 2) Esta enseñanza es llamada “La Trinidad”. Mientras que la palabra no es usada en la Biblia, el concepto se enseña a lo largo de ella. Para más información, por favor, lea The Forgotten Trinity (La Trinidad Olvidada) por James White (Bethany House Publishers, 1998).  Él se ha revelado a Sí mismo de forma única a nosotros en la Biblia, y es por esta causa que Le podemos conocer.

Creación

Dios creó a los primeros humanos, Adán y Eva, y ellos estaban en una relación perfecta con Él. No había pecado, muerte, enfermedad, ni sufrimiento en el universo. Este era el mundo que Dios hizo.

La Caída

Dios dio a Adán y Eva libertad total con solo una prohibición, ellos no debían comer del fruto del “árbol del conocimiento del bien y del mal” (Génesis 2:17). Las consecuencias por desobedecer a Dios fueron la muerte espiritual y física. Adán, que era la cabeza de la raza humana, se rebeló contra Dios al comer del fruto prohibido. Ellos fueron expulsados rápidamente de la presencia de Dios en el Huerto del Edén (muerte espiritual) y se les negó el acceso al Árbol de la Vida, el cual les habría permitido vivir para siempre (muerte física). Porque Adán representaba a toda la raza humana, cargamos con las consecuencias de su decisión (Romanos 5:12), su elección fue la nuestra también. Desde ese momento y continuando hasta el día de hoy, todos nacemos en pecado (Salmos 58:3). Eso significa que nacemos separados de Dios (Romanos 5:10), y nuestra inclinación hacia el mal y la rebelión (Romanos 3:10-18). Nuestro estado es irremediable y no podemos hacer nada para ser limpios delante de Dios.

La Ley

Dios reveló su Ley santa, la cual fue obedecida al pie de la letra bajo el Antiguo Pacto. 3) El pacto que Dios estableció entre Él y los israelitas.  Sin embargo, Él aclaró posteriormente que el verdadero propósito de la Ley no era hacernos limpios delante de Dios, sino mostrarnos nuestra pecaminosidad (Romanos 7:6-7). La Ley actúa como un espejo, así, cuando la miremos veamos que nos quedamos cortos ante su estándar. Hazte una auto examinación rápida de los Diez Mandamientos. ¿Alguna vez has robado algo (sin importar su valor)? ¿alguna vez has dado falso testimonio (mentir)? ¿alguna vez has usado el nombre de Dios en vano (usado de forma inapropiada)? ¿alguna vez has deshonrado a tus padres? Estos mandamientos pueden parecer poca cosa, pero son muy importantes para Dios.

¿Qué hay del mandamiento más importante de todos? ¿has amado siempre a Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas? Dios también ha revelado que Él no solo juzga nuestras acciones, sino nuestras intenciones también. Él juzgará a aquellos que miran con lujuria como si hubieran cometido adulterio (Mateo 5:28), Él juzgará a aquellos que odian como si hubieran asesinado (1 Juan 3:15). Hay pecados del corazón, como la codicia, el egoísmo, la envidia, el rencor y el orgullo. También hay pecados de omisión, si sabemos lo que es bueno y no lo hacemos se nos cuenta por pecado (Santiago 4:17). Entre más observamos la Ley de Dios, más condenados nos debemos de ver a nosotros mismos. Vamos a rendir cuentas a Dios por cada palabra, pensamiento, y acción en el Día del Juicio (Apocalipsis 20:12). El castigo para todos aquellos que han pecado es una eternidad en un lugar llamado infierno. En este lugar habrá llanto y crujir de dientes (Mateo 13:41-42).

El Rescate

Antes de que el mundo fuera formado, Dios ya tenía un plan para salvarnos (Efesios 1:4). Alrededor de dos mil años atrás, el clímax de este plan fue revelado en la persona de Jesús de Nazaret. Él era plenamente Dios, habiendo existido con el Padre y el Espíritu Santo (Juan 17:5). Sin embargo, en ese momento Dios entró en Su propia creación y tomó sobre Sí carne humana. Él nació en este mundo mediante una virgen y se volvió verdaderamente un humano. Él nunca dejó de ser Dios, sino que eligió no usar voluntariamente algunos de sus atributos divinos durante el tiempo de su vida terrenal (Filipenses 2:5-7). Él confiaba completamente en el Espíritu Santo para todo. Jesús fue el segundo Adán, la Cabeza de un nuevo pueblo. A diferencia del primero, Jesús obedeció los mandatos de Dios a la perfección y vivió la vida libre de pecado que ninguno de nosotros podría vivir. Jesús vino aquí en una misión para asegurar nuestra redención y para cumplirla Él también tenía que morir. A pesar de ser completamente inocente, se le traicionó, se burlaron de él, se le torturó y se le ejecutó de la forma más horrenda.

Lo peor de todo aún estaba por venir, cada pecado que alguna vez hayamos cometido (pasado y futuro) ha almacenado ira para con nosotros (Romanos 2:5). Mientras Él colgaba de la cruz, el Padre derramó toda su ira que estaba destinada para ti y para mí sobre Él (2 Corintios 5:21). Jesús voluntariamente tomó la ira sobre Sí mismo para que nosotros no tengamos que ser condenados. Este fue el acto de amor más grande jamás demostrado.

Resurrección

Al tercer día de Su muerte, Jesús fue levantado de entre los muertos y se apareció a más de quinientos testigos (1 Corintios 15:6). Después, Él ascendió al cielo y se sentó a la diestra de Dios, donde Él gobierna sobre la tierra como Rey. Él regresará un día para juzgar a los vivos y los muertos (1 Pedro 4:5).

Adopción

Dios ofrece perdón completo de todo pecado como un regalo gratuito a cualquier persona en el mundo. Esto es independiente de cualquier obra o acción que hayamos hecho (Gálatas 2:16). Tú puedes recibir su perdón hoy, al poner tu fe y confianza solo en Jesús para que te salve. Esto significa que crees el mensaje del evangelio y ya no dependes de nada o nadie aparte de Jesús para salvarte. Dios promete que aquellos que confían en Él, recibirán un segundo nacimiento (1 Pedro 1:23). Ahora tú has nacido en una nueva raza de personas cuya cabeza ya no es el primer Adán, sino el segundo (Jesús). Su muerte cancela la deuda que le debíamos a Dios por nuestro pecado, y Su obediencia perfecta se acredita a nuestra cuenta para que podamos ser vistos como justos ante el Padre. Ahora somos adoptados dentro de la familia de Dios. Un verdadero milagro ha sucedido en tu vida, en el cual el Espíritu Santo viene para morar dentro de ti y te da un corazón nuevo con nuevos deseos (Ezequiel 11:19-20). Empezarás a amar las cosas que Él ama (la justicia) y odiarás lo que Él odia (el pecado). Tu fe será comprobada como genuina por el fruto que produzcas (Mateo 7:16-20) y por tu anhelo de obedecer Sus mandatos (Juan 14:15). Aquellos quienes Le siguen, tienen que ser bautizados y apartarse de sus pecados (Hechos 2:38).

Nueva creación

Aquellos quienes confían en Cristo ahora esperan ansiosamente (en vez de temer) el regreso del Rey Jesús. Él va a regresar y nos ha dicho que Él hará todas las cosas nuevas. El mundo será restaurado a la condición que tenía antes de La Caída, y no habrá más dolor, enfermedad ni muerte (Apocalipsis 21:4). Dios mismo morará entre nosotros, y podremos ver Su rostro. Viviremos junto con Él y con todos los demás creyentes para siempre. Hasta que Él regrese, buscamos conocerle mejor y hacerle bien conocido. La gloria de Dios es nuestra pasión. El resto de la historia ha sido escrita para nosotros en la Palabra de Dios, la Biblia. 4) Yo recomiendo empezar en el Nuevo Testamento con el Libro de Mateo y luego leer hasta el final de este, terminando con el libro de Apocalipsis. Para un excelente entendimiento general de la Biblia, véase “The Hope” (La Esperanza) en www.thehopeproject.com.  Yo espero realmente que creas este mensaje, si lo crees, entonces tenemos unidad y tú eres mi hermano o hermana. ¡Amén!

References

1.
 La justificación es una proclamación legal de que somos declarados “justos”.
2.
 Esta enseñanza es llamada “La Trinidad”. Mientras que la palabra no es usada en la Biblia, el concepto se enseña a lo largo de ella. Para más información, por favor, lea The Forgotten Trinity (La Trinidad Olvidada) por James White (Bethany House Publishers, 1998).
3.
 El pacto que Dios estableció entre Él y los israelitas.
4.
 Yo recomiendo empezar en el Nuevo Testamento con el Libro de Mateo y luego leer hasta el final de este, terminando con el libro de Apocalipsis. Para un excelente entendimiento general de la Biblia, véase “The Hope” (La Esperanza) en www.thehopeproject.com.

Bible Motivation #2: 1 John 5:3

Everything God gives us or tells us to do is good and for our good. What he says should not be seen as burdensome to us. This includes head covering and every other imperative of Scripture.

Bible Motivation #2 - 1 John 5:3

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Capítulo 10 – Legalismo: Especializándose en Cosas Secundarias y Distrayéndose de Cosas Más Importantes.

“Estoy de acuerdo, ‘que cubra su cabeza’ puede no ser tan importante como ‘da de comer al hambriento’ (Isaías 58:10). Si es que puedes decir que alguna parte de la Palabra de Dios no es importante. Pero creo que si un día, el rey te pide que conquistes las tierras aledañas y te dice que le pongas herraduras a su caballo al siguiente día, deberías de hacer ambas actividades sin holgazanear. Él es el rey”.

Andrée Seu Peterson (Escritor para WORLD Magazine). 1) Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

El pasaje sobre cubrir la cabeza (1 Corintios 11:2-16) es clasificado frecuentemente bajo la categoría de “obscuro” en la Escritura. Un teólogo dijo: “La cubierta de la cabeza en este pasaje y el hombre de pecado en 2 Tesalonicenses son dos de los tres pasajes más obscuros en el Nuevo Testamento”. Pero ¿Es así? Esta sección de la Escritura es debatible, y hay buenas objeciones a la práctica que requieren mucho análisis y estudio.

Pero ¿Obscuro?  Un versículo verdaderamente obscuro no se explaya, explica o defiende. El significado no puede ser fácilmente discernible debido a su ambigüedad. Algunos buenos ejemplos de versículos obscuros son 1 Corintios 15:29 (bautismo para los muertos), 1 Timoteo 2:15 (mujeres siendo salvadas a través de engendrar hijos) y 1 Corintios 11:10 (cubierta “por causa de los ángeles”). Aunque hay un versículo obscuro acerca de la cubierta de la cabeza (1 Corintios 11:10b), la sección como un todo no lo es.

  • Un pasaje obscuro probablemente ocuparía solo un versículo o dos, la cubierta de la cabeza se enseña en quince versículos consecutivos.
  • Un pasaje obscuro sería mencionado, pero no explicado. Respecto a la cubierta de la cabeza Pablo dice: “Quiero que entiendan” (1 Corintios 11:3), y luego explica el significado del símbolo.
  • Un pasaje obscuro sería ordenado, pero sin razón del porqué. Con respecto a la cubierta de la cabeza Pablo da razones por las que debemos practicarla, incluyendo el orden de la creación (versículos 3, 7-10), los testigos de la naturaleza (versículos 14-15) y los ángeles (v. 10). Él nos dice que la cubierta de la cabeza es parte de la enseñanza apostólica oficial (v. 2) y es la práctica de todas las iglesias, en todos lados (v. 16)

En vez de ser algo obscuro, la cubierta de la cabeza es uno de los símbolos mejor defendidos en el Nuevo Testamento. No hay otro símbolo en la Escritura que tenga más razones del porqué uno debe de practicarlo, ni a ningún otro se le da una defensa tan prolongada.

Solo Mencionada Una Vez

Una objeción similar es que la cubierta de la cabeza solo se menciona una vez en la Biblia. Esto es verdad, pero ¿Cuántas veces necesita algo ser mencionado en las Escrituras antes de que lo tomemos seriamente? La respuesta es que solo tiene que mencionarse una vez, por causa de quién es el Autor.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17 NVI).

Toda la Escritura es útil, no solo una parte y no solo las cosas que son mencionadas muchas veces, sino toda. No solo eso, sino que “toda la escritura es… útil para enseñar”. Esto significa que la discusión y la enseñanza en cuanto a la cubierta de la cabeza no es una distracción, sino una respuesta apropiada a la confianza en la inspiración de la Escritura. También es importante notar que el apóstol Pablo dedicó esencialmente la misma cantidad de tiempo a la cubierta de la cabeza que lo que dedicó a la Cena del Señor. Él únicamente sintió la necesidad de abarcar estos dos temas en solo una de sus cartas. Si la repetición determinara la importancia, entonces, el apóstol Pablo vio la cubierta de la cabeza y la Cena del Señor como si tuvieran la misma importancia. Él también vería el saludar el uno al otro con ósculo santo (lo cual mencionó cuatro veces) como si fuera más importante que si las mujeres pueden ser pastoras (lo cual solo mencionó una vez). Claramente, este no es el caso.

Mandamientos Menores

Algunos piensan que las discusiones prolongadas en este tema (y seguramente el movimiento dedicado a ellas) están distrayéndonos de mandamientos más importantes como alimentar a los pobres y compartir el evangelio. Primero, ¿Son esos mandamientos más importantes que la cubierta de la cabeza? Bueno sí, lo son. Espero que esto no te sorprenda. La cubierta de la cabeza está lejos de ser el mandamiento más importante, pero, nuevamente, creemos que Dios es el Autor de “toda la Escritura” y por lo tanto, toda la Escritura es digna de que se tome en serio.

Echemos un vistazo a cómo Jesús manejaba los “mandamientos menores”.

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello” (Mateo 23:23 NVI).

Jesús les dice a los fariseos que diezmar no es tan importante como la justicia, misericordia y fidelidad. Los fariseos cumplieron correctamente las cosas pequeñas, pero descuidaron mandamientos más importantes. ¿Cómo respondió Jesús? Él los reprendió severamente y les dijo que empezaran a hacer “los asuntos más importantes de la ley”. Sin embargo, Él no nos dice que dejemos de hacer los mandamientos menos importantes. Él quiere que hagamos ambas cosas. Él les dice: “Debían haber practicado esto sin descuidar aquello”.

En otro momento, cuando está hablando de las leyes del antiguo testamento, Jesús dice:

Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:19 NVI).

Como podemos ver, Jesús no veía los mandamientos menores como opcionales. Los menores son observados junto con los mayores. Necesitan ser distinguidos y mantenidos en sus lugares apropiados, pero ambos deben ser observados.

Legalismo

Muchos de los que practican la cubierta de la cabeza son vistos como legalistas. Y para poder comentar acerca de estas acusaciones, es importante que se defina primero el término. La palabra “legalismo” no se encuentra en ninguna parte de la Biblia, ni a nadie en las Escrituras se le refiere como “legalista”. Es una palabra acuñada para referirse a una interpretación incorrecta del mantenimiento de la Ley. Generalmente hablando, cuando alguien es legalista, lo es por hacer alguna de estas dos cosas:

  1. Creer que su mantenimiento de la Ley lo pone (o mantiene) en una buena posición con Dios.
  2. Hacer leyes de las cuestiones en las cuales los cristianos tienen libertad para decidir por sí mismos.

Para la primera definición, es posible ser legalista sobre cualquier enseñanza en la Escritura. La cubierta de la cabeza no debe de aislarse en este caso, ningún mandamiento es inmune a este error. Cualquiera puede pensar que la obediencia de uno gana el favor justificante de Dios, sin importar el problema. Pero, déjame ser claro, esta es una visión herética.

Ninguna cantidad de buenas obras o el mantenimiento de la Ley nos puede poner (o mantener) en una buena relación con Dios. Nuestra salvación es un regalo gratuito, cimentado en la vida perfecta y muerte de Jesús en nuestro lugar. La fe en Cristo es lo que nos salva, no nuestra obediencia a Cristo. Obedecemos a Dios por amor a Él (Juan 14:15), no para ser amados por Él. Por lo tanto, uno puede practicar la cubierta de la cabeza sin ser legalista en ese sentido.

La última definición del legalismo es transformar cuestiones de la libertad cristiana en órdenes. La cubierta de la cabeza solo podría ser legalista en ese sentido si la práctica en sí no estuviera siendo ordenada por la Escritura. Veamos varias razones desde el capitulo 7 respecto a porqué creemos que este símbolo no es una elección dentro de la libertad cristiana:

  1. La cubierta de la cabeza es una enseñanza que fue “mantenida fuertemente” por la iglesia, ya que fue dada con autoridad apostólica (1 Corintios 11:2). Las cuestiones de libertad eran dejadas a cada uno de los cristianos, no entregadas a las iglesias para que las mantuvieran.
  2. Pablo le dice a cualquiera que no concuerda con la cubierta de la cabeza que las iglesias tienen una sola visión y que esta es su práctica de ella (1 Corintios 11:16). Las cuestiones de libertad están marcadas por múltiples interpretaciones, no por una posición exclusiva.
  3. La estructura de la oración ordena una acción: “Pero, si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra (1 Corintios 11:6 NVI). Las cuestiones de libertad están marcadas por la ausencia de una orden de acción directa.
  4. Pablo dice que no practicar la cubierta de la cabeza es deshonroso, vergonzoso y comparable a una mujer con la cabeza rasurada (1 Corintios 11:4-6). Las cuestiones de libertad están marcadas por una pluralidad de opciones que pueden traer gloria a Dios (Romanos 14:6), mientras que la elección de lenguaje de Pablo sugiere que en este caso solo hay una opción.
  5. Pablo defiende la cubierta de la cabeza al apelar al orden de la creación, la naturaleza y los ángeles. Las cuestiones de libertad están marcadas por su silencio en las Escrituras, no por una defensa.

Ya que la cubierta de la cabeza no es un símbolo que la gente pueda escoger si quiere obedecer, no creo que la definición de legalismo pueda aplicar en ella. Sería como decir: “Es legalista de tu parte decirle a un cristiano nuevo que tiene que ser bautizado”. Eso sería un cargo mal aplicado debido a que el bautismo es una orden, no una practica en la que decides si quieres participar o no. Cuando alguien es exhortado para adherirse a una orden de la Escritural, eso no es legalismo; eso es la cristiandad bíblica.

Conclusión

La enseñanza de la cubierta de la cabeza no está envuelta en oscuridad. La Biblia provee una larga explicación con muchas razones por las que debemos de practicarla. Ya que esto es así, es injusto comparar esto con aquellos que hacen una doctrina de un versículo fuera de contexto o de un pasaje vago en la Biblia. Mientras que esto solo se menciona una vez, una vez es suficiente porque Dios es el Autor. Además, uno puede atenerse a la cubierta para la cabeza sin tener que asignarle un nivel de importancia que la Biblia no le da.

Poner varias órdenes bíblicas diferentes unas contra otras es una dicotomía falsa. No es la cubierta de la cabeza o alimentar a los pobres; es la cubierta de la cabeza y alimentar a los pobres. Uno no tiene que dejar de servir para estudiar y practicar esta enseñanza bíblica. Finalmente, mientras que la cubierta de la cabeza puede ser practicada legalistamente, la fuente del legalismo estaría en los corazones de aquellos que la practican, no en el símbolo en sí.

References

1.
 Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

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