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Capítulo 12 – ¿Dónde Se Debe de Practicar Esto: en las Reuniones de la Iglesia o en Cualquier Lugar?

Cuando vienes a la casa de Dios para el culto público, la forma en que te comportas importa. Pablo aboga por un decoro apropiado en la adoración pública de acuerdo a Su orden creado” 1) The Reformation Heritage KJV Study Bible (Biblia de Estudio KJV de la Herencia de la Reforma) (Reformation Heritage Publishers, 2014), 1661.

Biblia de Estudio KJV de la Herencia Reformada

 

Las Escrituras nos dicen que la cubierta de la cabeza es requerida en las mujeres cuando oran o profetizan. Estos términos son usados probablemente como una sinécdoque, que es una expresión donde una parte de algo es usada para referirse al conjunto. Así que cuando Pablo dice que no luchemos contra “carne y sangre” (Efesios 6:12), entendemos que él usa esos términos para referirse a las personas. De la misma manera, cuando él habla acerca de “orar y profetizar” (1 Corintios 11:4-5), él está usando eso para referirse a las reuniones formales de la iglesia.

Un teólogo especializado en el Nuevo Testamento, el Dr. Gordon Fee dice de estos términos:

“Los verbos ‘orar y profetizar’ confirman que el problema tiene que ver con la reunión de adoración… los dos verbos no son exhaustivos ni exclusivos, sino representativos.” 2) Gordon Fee, The First Epistle to the Corinthians (La Primera Epístola a los Corintios) (Wm. B. Eerdmans Publishing, 2014), 558.

Así que no solo se deben de cubrir (y los hombres descubrir) las mujeres cuando participan en oración o algo profético. Ya que las mismas instrucciones también aplicarían al cantar, predicar, tomar parte en la cena del Señor, o cualquier otra cosa que hagamos en conjunto 3) La adoración pública no debe de verse como algo exclusivo del servicio del domingo. He escrito acerca de otras reuniones en conjunto como las reuniones de oración y las conferencias en http://www.headcoveringmovement.com/articles/is-corporate-worship-limited-to-the-sunday-service.  en nuestra adoración a Dios.

Quizá estés preguntándote por qué sería deshonroso para una mujer orar en la reunión de la iglesia sin estar cubierta (1 Corintios 11:5) pero que esto fuera perfectamente aceptable en sus devocionales privados. Esto es porque los símbolos pueden tomar significado en tiempos específicos o cuando se participa en ciertas acciones. Déjame ilustrar esto mientras observamos el otro símbolo que se menciona en este mismo capítulo. Cuando participamos de la Cena del Señor, lo hacemos en conmemoración de Cristo (1 Corintios 11:25). El pan y el vino tienen un significado simbólico cuando comemos y bebemos de ellos en la reunión. No hay nada especial acerca del pan o el vino, pero durante la reunión de la iglesia se le da un significado especial. Piénsalo de esta manera: en casa puedes comer pan y beber vino de la manera que quieras, son elementos comunes que ocupamos para nutrirnos. Sin embargo, cuando se participa del símbolo durante un servicio de la iglesia debemos de examinarnos a nosotros mismos (1 Corintios 11:28), y el Señor amenaza con enfermedad y muerte si comemos y bebemos de ella indignamente (1 Corintios 11:29-30).

Las serias consecuencias nos dicen que en ese momento el símbolo se aparta como algo sagrado, no es como cualquier otra vez que lo comemos o bebemos. Aunque son comunes en la vida cotidiana, son apartados y se les infunde con un significado simbólico durante la reunión.

Cuando dejamos la iglesia podemos comer y beber sin examinarnos a nosotros mismos de la misma manera que las mujeres pueden cubrir o descubrir sus cabezas según les parezca. Cuando no estamos en la reunión formal, el pan, vino, y la cubierta para la cabeza cumplen sus funciones normales. Sin embargo, cuando nos reunimos se les aparta y se les da un significado simbólico.

Ya establecimos que los símbolos pueden significar algo en un contexto, pero no en otro. También hemos definido la “oración y profecía” como representantes de nuestra adoración pública. Pero aún tengo que explicar con la Escritura por qué creo que Pablo solo está hablando de nuestra adoración pública (no privada). Creo que hay tres pistas del contexto que indican que este es el caso, ahora vamos a repasarlos.

El Enlace de Felicitación

Cuando observas la estructura de 1 Corintios 11, puedes observar que está divida muy claramente. El versículo 2 declara “los alabo” seguido de una enseñanza en un tema que estaban practicando (la cubierta de la cabeza). Después, en el verso 17 Pablo contrasta su primera declaración con “no los alabo” seguida de una instrucción en dos prácticas que estaban haciendo de una manera perjudicial (La Cena del Señor y los dones espirituales 4) Pablo trata con el mal uso de los dones espirituales desde 1 Corintios 12 hasta el 14. ).

Ahora, cuando vemos una nueva sección, esto indica que tenemos un nuevo tema. Así que, lo que necesitamos preguntarnos es “¿Qué conecta los tres temas que Pablo trata en esta sección?” Él ya los felicitó (1 Corintios 1:4) y los exhortó por sus muchos problemas, como la división por los líderes (1:18 al 4:21), inmoralidad sexual y demandas legales (capítulo 5 y 6). Así que ¿por qué inició una nueva sección cuando ya había estado lidiando con este tipo de problemas?

¿Qué separa estos tres problemas de los otros temas en esta carta?

John Murray (profesor del Seminario Teológico de Westminster 1930-66) explica muy bien esta conexión:

“Hay una buena razón para creer que el apóstol está pensando en la conducta durante las asambleas públicas de la iglesia de Dios y de su adoración pública, dentro del versículo 17 este es el caso claramente, y el versículo 18 lo confirma. Pero hay una similitud distinta entre los términos del versículo 17 y del versículo 2. El versículo 2 comienza con ‘los alabo’ y el versículo 17 con ‘no los alabo’. Estas expresiones, virtualmente idénticas, una positiva y la otra negativa, sugerirían, si no es que afirman, que ambas tienen en mente el comportamiento de los santos en sus asambleas.” 5) John Murray, “Cubiertas de la cabeza y Decoro en la adoración: Una carta”, Punto 3, www.headcoveringmovement.com/articles/head-coverings-and-decorum-in-worship-a-letter-by-john-murray Recopilado el 27 de abril del 2016.

La razón por la que estos tres temas están vinculados entre ellos es porque todos tratan con cuestiones que pertenecen a la adoración pública. Los versículos 2 y 17 conectan estos temas, y el versículo 18, “cuando se reúnen como iglesia”, claramente muestra el contexto al que Pablo está refiriéndose.

Murray continúa:

“Si una diferencia radical, entre lo privado y público, no fuera contemplada, sería difícil mantener la propiedad del contraste entre ‘los alabo y ‘no los alabo’”. 6) Ibíd.

Las Iglesias de Dios

La segunda razón por la que creo qe se habla de la asamblea local, viene del versículo final de la cubierta de la cabeza, que dice:

Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.”  (1 Corintios 11:16 RVR1960)

En este versículo Pablo apela a lo que “las iglesias de Dios” están haciendo. Al enfatizar la práctica universal de estas asambleas, él indica que este es un problema de la asamblea. Él no dice que esta es una práctica de todos los cristianos, sino más bien de todas las iglesias locales. En paralelo, cuando Pablo usa un lenguaje similar poco después, es claramente en referencia a la conducta en las asambleas locales: “…Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones…” (1 Corintios 14:33b-34a RVR1960).

Profecía del Nuevo testamento

Una pista final de que lo que Pablo tenía en mente era la iglesia local, es cuando dice lo que debemos de practicar cuando profetizamos. Esto es importante, porque la profecía en 1 Corintios es un don que edifica a la iglesia (1 Corintios 14:4).

A veces sabemos de dónde estamos hablando, por lo que estamos hablando. Si menciono la Cena del Señor, ¿sabes de qué contexto estoy hablando? ¡Por Supuesto! La Cena del Señor se come cuando nos juntamos como iglesia. No es algo que practicamos en privado. De la misma manera, la profecía es algo que siempre se lleva a cabo en lugares públicos. Ahora, por supuesto, la profecía en la Biblia está matizada. Hay proclamaciones autoritarias que hombres como Isaías dieron en nombre de Dios, y hay profecía musical como la de los hijos de Asaf, quienes fueron apartados para que “…profetizasen con arpas, salterios y címbalos” (1 Crónicas 25:1 RVR1960). Al mismo tiempo, ambos tipos de profecía son diferentes de la profecía mencionada en 1 Corintios, la cual necesita ser juzgada (14:29-31). Nunca se dijo esto de la profecía del Antiguo Testamento. Cuando un término no tiene un significado uniforme, es importante no desviarse del contexto al tomar nuestra definición. Si Pablo quería que las mujeres cubrieran sus cabezas cuando profetizaran, deberíamos permitir que nos dé la definición de “profecía”, ya que eso es lo que él tenía en mente. Cuando hacemos eso, vemos que él está hablando de un tiempo donde “toda la iglesia se reúne en un solo lugar” (1 Corintios 14:23-25).

Ahora que te he dado tres pistas del contexto por el cual yo creo que se refería a la asamblea local, hagamos una transición para tratar con los tres argumentos principales en contra de esta posición.

Orar sin Cesar.

Mientras que la profecía es un don público, la oración claramente no lo es. La oración es algo que podemos hacer de forma privada o incluso en nuestra mente. Ya que se nos llama a “orar sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:15), ¿por qué no creo que las mujeres deben de cubrir su cabeza prácticamente todo el tiempo? Déjame responder esa pregunta usando otro ejemplo de la Escritura.

En 1 Timoteo 2:12, Pablo dice: “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre…”. En contexto, él está diciendo que las mujeres no pueden enseñar las Escrituras a los hombres en la iglesia (1 Timoteo 3:14). Así que, aunque vemos la palabra “enseñar”, entendemos que no está hablando de todos los tipos de enseñanza en todos los contextos. Por lo tanto, nunca diríamos que una mujer no le puede enseñar a un hombre a leer en otro idioma, o como usar un programa de computadora. Entendemos que la enseñanza prohibida es de un tipo en específico: la instrucción bíblica. Tampoco se le está prohibiendo a la mujer enseñar teología en todos los contextos, ya que Priscila ayudó a enseñarle a Apolos (un predicador) la fe cristiana con mayor precisión (Hechos 18:26). Así que de la misma manera en la que no vemos la palabra “enseñar” (1 Timoteo 2:12) y la aplicamos de la forma más amplia posible, tampoco deberíamos hacerlo al ver la palabra “oración” (1 Corintios 11:4-5). Podemos reconocer que, debido al contexto, Pablo está hablando de la oración en un contexto específico.

En Primer Lugar

Algunos argumentan que cuando Pablo dice “en primer lugar” (1 Corintios 11:18), la palabra “primer” indica un nuevo escenario (la iglesia local), por lo tanto, se argumenta que la cubierta de la cabeza no debería de entenderse como una cuestión de la iglesia, ya que se trató el tema antes de que dijera esto. Echemos un vistazo a los versículos en cuestión, juntos:

Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. Pues, en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.” (1 Corintios 11:17-18)

El Dr. John MacArthur (pastor y fundador de Gracia a Vosotros) articula estos argumentos de una mejor manera:

Ahora la gente dice de (1 Corintios 11:5): ‘Bueno, espera un minuto, aquí hay mujeres orando y profetizando ¿no es eso en la iglesia?’ Bueno, no lo dice. Déjame mostrarte algo. Yo creo que él solo está hablando de cosas generales, no creo que esté hablando de la adoración formal de la iglesia, y sus reuniones. Tú dices ‘¿por qué no?’ Vayan al verso 18, esta es la primera vez en la que realmente comienza a tratar con las cuestiones de la iglesia. Mira lo que dice: ‘en primer lugar’ ¿y qué era eso? En griego literalmente es ‘en primer lugar’, lo que quiere decir que si este es el primer lugar no hay un lugar antes que este, y si este es el primero de todos, no hay nada más que esté relacionado con lo que va a hablar. Así que, en primer lugar, ‘cuando se reúnen como iglesia’, ¿quiere decir que nadie se había reunido en la iglesia hasta ese versículo?”  7) John MacArthur “God’s High Calling for Women, Part 3” (El Llamado de lo Alto para las Mujeres), recuperado de http://www.gty.org/Resources/Sermons/54-16.

Déjame aclarar rápidamente el contexto antes de que miremos de cerca este versículo.

Pablo acababa de concluir su enseñanza sobre la cubierta de la cabeza, un tema por el cual él los había elogiado por mantener (1 Corintios 11:2). En el versículo 17, él ahora cambia a cuestiones por las que no los puede elogiar, y la primera cosa es su abuso de la Cena del Señor. Mientras es posible entender “en primer lugar” como si se refiriera a “cuando se reúnen como iglesia”, es más probable que él esté refiriéndose al primer problema por el cual no está elogiándolos. Así que es la “primera vez” que Pablo habla de este abuso en lugar de la “primera vez” que está lidiando con esta cuestión en este escenario.

Si solo se te dijera que cuando se reúnen como iglesia “traen más perjuicio que beneficio”, te gustaría saber el porqué. Y Pablo hace justamente eso. Él dice que la primera razón por la que sus reuniones “traen más perjuicio que beneficio” son sus divisiones durante la Cena del Señor. La segunda razón viene inmediatamente después, cuando él dice: “En cuanto a los dones espirituales” (1 Corintios 12:1).

Jamieson, Fausset, y Brown, en su popular comentario lo dicen de esta manera:

“Él no continúa la expresión ‘en primer lugar’ al decir ‘en segundo lugar’. Pero, aunque no se expresa explícitamente, tenía un segundo abuso en mente cuando dijo: ‘en primer lugar’, es decir, el abuso de los dones espirituales, los cuales también creaban desorden en sus asambleas.” 8) R. Jamieson, A. R. Fausset, and D. Brown, Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible, vol. 2 (Comentario Crítico y Explicativo de Toda la Biblia, vol. 2) (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1997), 284.

La Mujer Debe de Guardar Silencio

Otro argumento importante que se usa contra la idea de que cubierta de la cabeza es una cuestión de la iglesia, es que Pablo dice posteriormente: “Las mujeres guarden silencio en las iglesias, porque no les es permitido hablar, antes bien, que se sujeten como dice también la ley.” (1 Corintios 14:34 LBLA). El argumento es: si las mujeres no pueden hablar en la asamblea, entonces Pablo no podría instruir a las mujeres cómo orar y profetizar. Por lo tanto, se concluye que él debe de estar hablando acerca de otros escenarios fuera de la iglesia.

Aunque entiendo el argumento, no veo la orden de Pablo de que las mujeres estén en silencio como una prohibición contra todos los tipos de habla. Pablo solo le dijo a la persona que habla en lenguas (pero no tiene a nadie para interpretar) que “calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios.” (1 Corintios 14:28 RVR1960). Es importante notar que, aunque debe “callar” también debe de “hablar para sí mismo y para Dios”. Así que el “silencio” en este versículo no es absoluto, sino que se refiere a hablar en lenguas en voz alta. De la misma manera, que las mujeres “guarden silencio en la iglesia” está refiriendose a cómo deben de recibir instrucción. Pablo dice que “la mujer aprenda en silencio, con toda sujeción” (1 Timoteo 2:11), “Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación” (1 Corintios 14:35). Así que mientras las mujeres pueden orar, cantar y ejecutar dones espirituales en las reuniones de la iglesia, se les prohíbe hablar durante la instrucción.

Resumen

Cuando Pablo se refiere a la profecía, él espera que esta se lleve a cabo en un ambiente público. Aunque oramos en privado, también es una de las cosas principales que se nos dice que hagamos en la adoración pública (1 Timoteo 2:1-3). Ya que el contexto vincula este pasaje con la enseñanza que es explícitamente para cuando la iglesia esté reunida (1 Corintios 11:17-18, 20, 33), es mejor pensar que Pablo tenía las prácticas de las reuniones formales en mente. Su apelación final a lo que se practicaba en todas las asambleas locales (1 Corintios 11:16) confirma que esto es un asunto de la iglesia.

References

1.
 The Reformation Heritage KJV Study Bible (Biblia de Estudio KJV de la Herencia de la Reforma) (Reformation Heritage Publishers, 2014), 1661.
2.
 Gordon Fee, The First Epistle to the Corinthians (La Primera Epístola a los Corintios) (Wm. B. Eerdmans Publishing, 2014), 558.
3.
 La adoración pública no debe de verse como algo exclusivo del servicio del domingo. He escrito acerca de otras reuniones en conjunto como las reuniones de oración y las conferencias en http://www.headcoveringmovement.com/articles/is-corporate-worship-limited-to-the-sunday-service.
4.
 Pablo trata con el mal uso de los dones espirituales desde 1 Corintios 12 hasta el 14.
5.
 John Murray, “Cubiertas de la cabeza y Decoro en la adoración: Una carta”, Punto 3, www.headcoveringmovement.com/articles/head-coverings-and-decorum-in-worship-a-letter-by-john-murray Recopilado el 27 de abril del 2016.
6.
 Ibíd.
7.
 John MacArthur “God’s High Calling for Women, Part 3” (El Llamado de lo Alto para las Mujeres), recuperado de http://www.gty.org/Resources/Sermons/54-16.
8.
 R. Jamieson, A. R. Fausset, and D. Brown, Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible, vol. 2 (Comentario Crítico y Explicativo de Toda la Biblia, vol. 2) (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1997), 284.

Capítulo 11 – ¿Cuál estilo de cubierta de la cabeza debe utilizarse?

Cubrirse la cabeza es un acto religioso, no una exhibición de moda. La cubierta es un símbolo cristiano que indica que la mujer está bajo autoridad. Así que, lo que sea que una mujer use para cubrir su cabeza cuando ora debe corresponder al significado del acto”. 1) Alexander Strauch, “Littleton Bible Chapel Position Paper: 1 Corinthians 11:2–16,” (Documento Posicional de la Capilla de la Biblia de Littleton) http://www.headcoveringmovement.com/Littleton-Bible-Chapel-Position-Paper-Head-Coverings.pdf, recopilado el 1 mayo del 2016, 14.

Alexander Strauch (exprofesor de la Universidad Cristiana de Colorado; autor de “El Puesto Bíblico de Anciano” y “Hombres y Mujeres, Iguales, Pero a la Vez Diferentes”)

Una cubierta de la cabeza en el contexto de 1 Corintios 11 es un símbolo cristiano que debe ser usado por las mujeres mientras se ora y profetiza. Pablo dice que esta cubierta es un símbolo de autoridad (1 Corintios 11:10) y que se debe de usar en la cabeza (1 Corintios 5-6), pero no especifica qué debe de ir en la cabeza. Es el resultado lo que él ordena, el de tener la cabeza cubierta, no que las mujeres tienen que usar un tipo específico de cubierta para sus cabezas. Sabemos que este es el caso porque Pablo nos provee solo un verbo, no un sustantivo.

Así que, él nos da una acción para realizar (cubrir tu cabeza), no un objeto específico para usar (como: ponte una bufanda). Permíteme darte una analogía para mostrarte la importancia de esto: si yo te dijera “quiero que me llames”, te estaría diciendo la acción que quiero que realices. Solo necesito que me llames, pero hay varias formas diferentes en las que lo puedes cumplir. Puedes usar tu teléfono, puede usar un teléfono fijo, o puedes usar Skype. Al usar el verbo “llamar” no estoy especificando un dispositivo en particular; solo requiero la acción de que tú me llames. Pero, ahora en contraste, si adicionalmente usara un sustantivo junto al verbo y dijera: “quiero que me llames con tu iPhone”, mis instrucciones serían más específicas. Al usar el sustantivo iPhone, te he quitado la libertad de elegir tu propio dispositivo, ya que te he dicho cuál dispositivo ocupar. Si me llamaras usando Skype o un teléfono fijo, no estarías siguiendo mis instrucciones como las di.

Esto es significativo porque esta es exactamente la manera en la que Pablo habla en 1 Corintios 11. Él ordena a las mujeres que realicen la acción de cubrir sus cabezas sin especificar ninguna prenda en particular que debe usarse. Así que donde la Escritura termina, la libertad cristiana comienza. Eso significa que el tipo de cubierta que uses es tu decisión como individuo, de tu familia o iglesia. Eso también significa que aquellos que dicen que “la cubierta tiene que ser de cierto estilo o no es una cubierta verdadera” están yendo más allá de la Biblia, porque la gramática de este pasaje es clara, es una acción, no es un objeto lo que es ordenado.

Velando la Gloria del Varón

Ahora, habiendo dicho eso, hay una pregunta útil que las mujeres deberían hacerse a sí mismas cuando seleccionan una cubierta. La Biblia dice que la mujer es gloria del varón y que cuando ella está adorando, la gloria del hombre debe ser cubierta. La palabra usada para cubierta es “katakalyptō” que significa: velar, esconder o encubrir.

Así que, cuando una mujer cubre su cabeza, ella está cubriendo simbólicamente la gloria del hombre para que solo la gloria de Dios esté exhibida. Ya que el propósito de la cubierta de la cabeza es esconder la gloria humana, es importante que una mujer se pregunte a sí misma de forma honesta, “¿Esta cubierta que he elegido está reflejando eso o solo está acentuando mi propia gloria?” Verás, algunas “cubiertas” pueden ser mejor categorizadas como accesorios de cabello que llaman la atención al cabello, en lugar de ser una cubierta que lo cubre. Así que, creo que es importante recordar el propósito de la cubierta y preguntarte honestamente si la prenda que has escogido es fiel a lo que simboliza.

Modestia y Discreción

Mientras que no hay instrucciones respecto al tipo de cubierta que debe de usarse, hay unos cuantos principios que tenemos que tomar en consideración. Tanto el apóstol Pablo como Pedro instruyeron a las mujeres para que vistieran modesta y discretamente, dejando que su adorno interior (no el exterior) sea lo que se vea. Aquí está lo que ellos dijeron:

En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos. Que se adornen más bien con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan servir a Dios” (1 Timoteo 2:9-10 NVI).

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios” (1 Pedro 3:3-4 NVI).

Así que, ¿Cómo deberían las mujeres aplicar estos principios a las cubiertas que escogen usar? Yo creo que la aplicación correcta sería que ellas cubrieran su cabeza con algo que no sea abiertamente ostentoso. Una vez más, se supone que la cubierta de la cabeza debe velar la gloria humana, no acentuarla. La modestia y discreción no significan “desaliñado” o “carente de belleza”, pero tampoco llaman la atención hacia sí. Aunque la aplicación de estos principios se verá diferente en la vida de cada creyente, lo importante es que los tomemos con seriedad al preguntarnos a nosotros mismos si lo que vestimos concuerda con el espíritu de estas órdenes.

¿Debe Cubrirse todo el Cabello?

Otro problema es cuánto cabello puede estar expuesto fuera de la cubierta. ¿Debe estar todo su cabello oculto, o aún puede mostrar un poco? El pasaje que vimos en la sección anterior no ayuda a contestar esta pregunta. En 1 Timoteo 2:1, Pablo empieza una nueva sección, en la que enseña: “…Cómo deben comportarse las personas en la familia de Dios” (1 Timoteo 3:15 NVI). Por lo que en este momento estamos hablando de cuestiones de la iglesia.

Ahora, dentro de los primeros versículos de esta nueva sección, Pablo exhorta a las mujeres a que se vistan modestamente en la iglesia, siendo una de las aplicaciones de ese principio la de no tener “peinados ostentosos” (1 Timoteo 2:9). Ya que Pablo nos dijo que las mujeres cubren sus cabezas en todas las iglesias (1 Corintios 11:16), y él también les instruye acerca de sus peinados, podemos concluir que parte del cabello era visible fuera de la cubierta. Así es como armonizamos estos dos pasajes: si Pablo quiso decir que una mujer debía cubrir todo su cabello, entonces, sus instrucciones acerca de tener peinados elaborados y ostentosos serían innecesarias. En ese caso, su orden acerca de la cubierta de la cabeza eliminaría a cualquiera que apareciera en la asamblea con un peinado ostentoso.

Creo que es interesante que, cuando observamos la evidencia arqueológica de las mujeres romanas en el primer siglo, podemos ver que las cubiertas que usaban aún dejaban visible su peinado. 2) La Dra. Kelly Olson menciona que la “palla o manto, la cual se estiraba sobre la cabeza cuando la mujer estaba fuera” es la “descripción que es ofrecida por muchos estudiosos modernos como la ropa cotidiana de una matrona romana.” Dress and the Roman Woman (El vestido y la mujer romana), 25. Para ver un ejemplo visual, la “Mujer Grande de Herculano” puede ser observada en http://www.getty.edu/art/exhibitions/herculaneum_women/lg_woman.html, recuperado 1 mayo del 2016.

El tipo más común de cubierta de la cabeza en Corinto era cuando la mujer ponía el manto que tenía alrededor de su cuerpo sobre su cabeza. Para ayudarte a visualizar esto, es como si te pusieras la capucha de tu chamarra encima de la cabeza. Cuando se usa este tipo de cubierta, aún podemos ver que tipo de peinado llevas, ya que la cubierta descansa sobre la parte superior de tu cabeza y cubre la parte de atrás, por lo que el frente y los lados de tu cabeza se mantienen visibles. De hecho, tenemos numerosas estatuas donde la cabeza de la mujer está cubierta pero aún se puede ver claramente las trenzas de su cabello. Por lo tanto, yo no veo una contradicción en que, si Pablo habló de los peinados de la mujer, entonces ellas no pudieron haber usado cubiertas para la cabeza. Creo que esto asume, de forma equivocada, un tipo de cubierta que no mostraba nada de cabello. Así que, el hecho de que Pablo tocó el tema de los peinados en el contexto de la adoración en la iglesia quiere decir que las cubiertas donde el cabello aún está expuesto eran perfectamente aceptables.

¿Velos para la Cabeza?

Algunos cristianos enseñan que la cubierta por la que aboga Pablo es de un estilo “del medio oriente” que cubría la cara. Ahora, aquellos que hacen tales declaraciones no creen que la cubierta de la cabeza aplica al día de hoy. Ya que esto es así, te tienes que preguntar si dicen esto para desalentar la práctica. Después de todo, ¿Qué mujer cristiana desea usar un burka? Ya hemos establecido que Pablo no está hablando de ningún tipo especifico de cubierta de la cabeza. Sin embargo, lo que está claro es que él está hablando de una cubierta para la cabeza.

Él usa la palabra griega para cabeza, y ni una vez ocupa la palabra griega para cara en este pasaje. Por lo tanto, el argumento de que una mujer debe de cubrir su cara para ser fiel a este pasaje es falso. También creo que una cubierta para la cara sería directamente contradictoria a lo que se enseña en 2 Corintios 3:18: “Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria...”

En este contexto él está contrastando al creyente (que tiene una cara descubierta) con Moisés, “quien se ponía un velo sobre el rostro” (2 Corintios 3:13).

De este pasaje podemos hacer dos observaciones.

  1. Debido a que Pablo escribe a los corintios y menciona “rostro descubierto” (anakekalymmenō prosōpō), sabemos que él pudo haber utilizado esa fraseología en 1 Corintios 11. En lugar de eso, él solo mencionó “cabezas descubiertas” (akatakalyptō tē kephalē) debido a que esa era su preocupación.
  2. Si Pablo requiriera que todas las mujeres (o incluso solo las mujeres de Corinto) velaran sus caras, no habría dicho “todos, con el rostro descubierto” porque no sería verdad. Solo los hombres tendrían caras “sin velar”, y no todos los creyentes a los que él está hablando. Y si alguien fuera a objetar que Pablo se refiere a “descubierto” solo en un sentido metafórico, aún es difícil de imaginar que Pablo hubiera dicho esto, debido a que sería demasiado irónico.

Ahora, algunos han sugerido que este estilo de cubierta de la cabeza era común durante el tiempo de Pablo, pero no existe tal evidencia. Existe evidencia del velo facial en áreas como Tarso, Arabia y Siria, 3) Thompson, “Hairstyles,” (Peinados) 113  pero no en el Corinto Romano.

Una inspección arqueológica muestra que las mujeres en Corinto no se cubrían, o se cubrían con una prenda que ponían sobre la cabeza (pero no sobre la cara). 4) Véase, Thompson, “Hairstyles” (Peinados) y Gill, “Roman Portraiture” (Retrato Romano).

Incluso si hubiera evidencia de la cubierta del rostro en Corinto, eso aún no cambiaría nada. Nosotros recibimos nuestras instrucciones de Pablo, no de la cultura en la que vivió, y él nunca le dice a una mujer que su rostro tiene que estar cubierto. Es la acción de que las mujeres cubran su cabeza y que los hombres descubran su cabeza lo que tiene que pasar.

Conclusión

Así que, en resumen, la elección de la cubierta que ocuparás para la cabeza es tuya. Debe de ser modesta, y debe de cumplir su propósito de realmente cubrir tu cabeza. Si cubre todo tu cabello o solo una parte depende completamente de ti, no importa el tipo, solo que la cabeza esté cubierta.

References

1.
 Alexander Strauch, “Littleton Bible Chapel Position Paper: 1 Corinthians 11:2–16,” (Documento Posicional de la Capilla de la Biblia de Littleton) http://www.headcoveringmovement.com/Littleton-Bible-Chapel-Position-Paper-Head-Coverings.pdf, recopilado el 1 mayo del 2016, 14.
2.
 La Dra. Kelly Olson menciona que la “palla o manto, la cual se estiraba sobre la cabeza cuando la mujer estaba fuera” es la “descripción que es ofrecida por muchos estudiosos modernos como la ropa cotidiana de una matrona romana.” Dress and the Roman Woman (El vestido y la mujer romana), 25. Para ver un ejemplo visual, la “Mujer Grande de Herculano” puede ser observada en http://www.getty.edu/art/exhibitions/herculaneum_women/lg_woman.html, recuperado 1 mayo del 2016.
3.
 Thompson, “Hairstyles,” (Peinados) 113
4.
 Véase, Thompson, “Hairstyles” (Peinados) y Gill, “Roman Portraiture” (Retrato Romano).

Apéndice 2 – El Evangelio para las Cristianas que se Cubren la Cabeza

No hay nada más importante que asegurarnos que entendemos el evangelio apropiadamente. Creer y actuar sobre este mensaje es lo que nos salva, pero distorsionar o rehusarse a prestar atención conlleva maldición (Gálatas 1:8). Es posible que tú creas en los roles apropiados de los hombres y mujeres, practiques la modestia, lleves una cubierta en la cabeza, y que, a pesar de esto, termines en el infierno. ¿Por qué? Porque no somo justificados 1) La justificación es una proclamación legal de que somos declarados “justos”.  por lo que hacemos (Efesios 2:8-9).

Ahora, me gustaría compartirte las mejores noticias en el mundo.

Dios

Dios es el Creador de todas las cosas visibles e invisibles. Él es eterno, perfecto y no le falta nada. Él es un solo Dios en naturaleza (Santiago 2:19), pero en tres personas (Mateo 28:19). El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cada uno es una persona distinta, pero no son tres Dioses. 2) Esta enseñanza es llamada “La Trinidad”. Mientras que la palabra no es usada en la Biblia, el concepto se enseña a lo largo de ella. Para más información, por favor, lea The Forgotten Trinity (La Trinidad Olvidada) por James White (Bethany House Publishers, 1998).  Él se ha revelado a Sí mismo de forma única a nosotros en la Biblia, y es por esta causa que Le podemos conocer.

Creación

Dios creó a los primeros humanos, Adán y Eva, y ellos estaban en una relación perfecta con Él. No había pecado, muerte, enfermedad, ni sufrimiento en el universo. Este era el mundo que Dios hizo.

La Caída

Dios dio a Adán y Eva libertad total con solo una prohibición, ellos no debían comer del fruto del “árbol del conocimiento del bien y del mal” (Génesis 2:17). Las consecuencias por desobedecer a Dios fueron la muerte espiritual y física. Adán, que era la cabeza de la raza humana, se rebeló contra Dios al comer del fruto prohibido. Ellos fueron expulsados rápidamente de la presencia de Dios en el Huerto del Edén (muerte espiritual) y se les negó el acceso al Árbol de la Vida, el cual les habría permitido vivir para siempre (muerte física). Porque Adán representaba a toda la raza humana, cargamos con las consecuencias de su decisión (Romanos 5:12), su elección fue la nuestra también. Desde ese momento y continuando hasta el día de hoy, todos nacemos en pecado (Salmos 58:3). Eso significa que nacemos separados de Dios (Romanos 5:10), y nuestra inclinación hacia el mal y la rebelión (Romanos 3:10-18). Nuestro estado es irremediable y no podemos hacer nada para ser limpios delante de Dios.

La Ley

Dios reveló su Ley santa, la cual fue obedecida al pie de la letra bajo el Antiguo Pacto. 3) El pacto que Dios estableció entre Él y los israelitas.  Sin embargo, Él aclaró posteriormente que el verdadero propósito de la Ley no era hacernos limpios delante de Dios, sino mostrarnos nuestra pecaminosidad (Romanos 7:6-7). La Ley actúa como un espejo, así, cuando la miremos veamos que nos quedamos cortos ante su estándar. Hazte una auto examinación rápida de los Diez Mandamientos. ¿Alguna vez has robado algo (sin importar su valor)? ¿alguna vez has dado falso testimonio (mentir)? ¿alguna vez has usado el nombre de Dios en vano (usado de forma inapropiada)? ¿alguna vez has deshonrado a tus padres? Estos mandamientos pueden parecer poca cosa, pero son muy importantes para Dios.

¿Qué hay del mandamiento más importante de todos? ¿has amado siempre a Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas? Dios también ha revelado que Él no solo juzga nuestras acciones, sino nuestras intenciones también. Él juzgará a aquellos que miran con lujuria como si hubieran cometido adulterio (Mateo 5:28), Él juzgará a aquellos que odian como si hubieran asesinado (1 Juan 3:15). Hay pecados del corazón, como la codicia, el egoísmo, la envidia, el rencor y el orgullo. También hay pecados de omisión, si sabemos lo que es bueno y no lo hacemos se nos cuenta por pecado (Santiago 4:17). Entre más observamos la Ley de Dios, más condenados nos debemos de ver a nosotros mismos. Vamos a rendir cuentas a Dios por cada palabra, pensamiento, y acción en el Día del Juicio (Apocalipsis 20:12). El castigo para todos aquellos que han pecado es una eternidad en un lugar llamado infierno. En este lugar habrá llanto y crujir de dientes (Mateo 13:41-42).

El Rescate

Antes de que el mundo fuera formado, Dios ya tenía un plan para salvarnos (Efesios 1:4). Alrededor de dos mil años atrás, el clímax de este plan fue revelado en la persona de Jesús de Nazaret. Él era plenamente Dios, habiendo existido con el Padre y el Espíritu Santo (Juan 17:5). Sin embargo, en ese momento Dios entró en Su propia creación y tomó sobre Sí carne humana. Él nació en este mundo mediante una virgen y se volvió verdaderamente un humano. Él nunca dejó de ser Dios, sino que eligió no usar voluntariamente algunos de sus atributos divinos durante el tiempo de su vida terrenal (Filipenses 2:5-7). Él confiaba completamente en el Espíritu Santo para todo. Jesús fue el segundo Adán, la Cabeza de un nuevo pueblo. A diferencia del primero, Jesús obedeció los mandatos de Dios a la perfección y vivió la vida libre de pecado que ninguno de nosotros podría vivir. Jesús vino aquí en una misión para asegurar nuestra redención y para cumplirla Él también tenía que morir. A pesar de ser completamente inocente, se le traicionó, se burlaron de él, se le torturó y se le ejecutó de la forma más horrenda.

Lo peor de todo aún estaba por venir, cada pecado que alguna vez hayamos cometido (pasado y futuro) ha almacenado ira para con nosotros (Romanos 2:5). Mientras Él colgaba de la cruz, el Padre derramó toda su ira que estaba destinada para ti y para mí sobre Él (2 Corintios 5:21). Jesús voluntariamente tomó la ira sobre Sí mismo para que nosotros no tengamos que ser condenados. Este fue el acto de amor más grande jamás demostrado.

Resurrección

Al tercer día de Su muerte, Jesús fue levantado de entre los muertos y se apareció a más de quinientos testigos (1 Corintios 15:6). Después, Él ascendió al cielo y se sentó a la diestra de Dios, donde Él gobierna sobre la tierra como Rey. Él regresará un día para juzgar a los vivos y los muertos (1 Pedro 4:5).

Adopción

Dios ofrece perdón completo de todo pecado como un regalo gratuito a cualquier persona en el mundo. Esto es independiente de cualquier obra o acción que hayamos hecho (Gálatas 2:16). Tú puedes recibir su perdón hoy, al poner tu fe y confianza solo en Jesús para que te salve. Esto significa que crees el mensaje del evangelio y ya no dependes de nada o nadie aparte de Jesús para salvarte. Dios promete que aquellos que confían en Él, recibirán un segundo nacimiento (1 Pedro 1:23). Ahora tú has nacido en una nueva raza de personas cuya cabeza ya no es el primer Adán, sino el segundo (Jesús). Su muerte cancela la deuda que le debíamos a Dios por nuestro pecado, y Su obediencia perfecta se acredita a nuestra cuenta para que podamos ser vistos como justos ante el Padre. Ahora somos adoptados dentro de la familia de Dios. Un verdadero milagro ha sucedido en tu vida, en el cual el Espíritu Santo viene para morar dentro de ti y te da un corazón nuevo con nuevos deseos (Ezequiel 11:19-20). Empezarás a amar las cosas que Él ama (la justicia) y odiarás lo que Él odia (el pecado). Tu fe será comprobada como genuina por el fruto que produzcas (Mateo 7:16-20) y por tu anhelo de obedecer Sus mandatos (Juan 14:15). Aquellos quienes Le siguen, tienen que ser bautizados y apartarse de sus pecados (Hechos 2:38).

Nueva creación

Aquellos quienes confían en Cristo ahora esperan ansiosamente (en vez de temer) el regreso del Rey Jesús. Él va a regresar y nos ha dicho que Él hará todas las cosas nuevas. El mundo será restaurado a la condición que tenía antes de La Caída, y no habrá más dolor, enfermedad ni muerte (Apocalipsis 21:4). Dios mismo morará entre nosotros, y podremos ver Su rostro. Viviremos junto con Él y con todos los demás creyentes para siempre. Hasta que Él regrese, buscamos conocerle mejor y hacerle bien conocido. La gloria de Dios es nuestra pasión. El resto de la historia ha sido escrita para nosotros en la Palabra de Dios, la Biblia. 4) Yo recomiendo empezar en el Nuevo Testamento con el Libro de Mateo y luego leer hasta el final de este, terminando con el libro de Apocalipsis. Para un excelente entendimiento general de la Biblia, véase “The Hope” (La Esperanza) en www.thehopeproject.com.  Yo espero realmente que creas este mensaje, si lo crees, entonces tenemos unidad y tú eres mi hermano o hermana. ¡Amén!

References

1.
 La justificación es una proclamación legal de que somos declarados “justos”.
2.
 Esta enseñanza es llamada “La Trinidad”. Mientras que la palabra no es usada en la Biblia, el concepto se enseña a lo largo de ella. Para más información, por favor, lea The Forgotten Trinity (La Trinidad Olvidada) por James White (Bethany House Publishers, 1998).
3.
 El pacto que Dios estableció entre Él y los israelitas.
4.
 Yo recomiendo empezar en el Nuevo Testamento con el Libro de Mateo y luego leer hasta el final de este, terminando con el libro de Apocalipsis. Para un excelente entendimiento general de la Biblia, véase “The Hope” (La Esperanza) en www.thehopeproject.com.

Capítulo 10 – Legalismo: Especializándose en Cosas Secundarias y Distrayéndose de Cosas Más Importantes.

“Estoy de acuerdo, ‘que cubra su cabeza’ puede no ser tan importante como ‘da de comer al hambriento’ (Isaías 58:10). Si es que puedes decir que alguna parte de la Palabra de Dios no es importante. Pero creo que si un día, el rey te pide que conquistes las tierras aledañas y te dice que le pongas herraduras a su caballo al siguiente día, deberías de hacer ambas actividades sin holgazanear. Él es el rey”.

Andrée Seu Peterson (Escritor para WORLD Magazine). 1) Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

El pasaje sobre cubrir la cabeza (1 Corintios 11:2-16) es clasificado frecuentemente bajo la categoría de “obscuro” en la Escritura. Un teólogo dijo: “La cubierta de la cabeza en este pasaje y el hombre de pecado en 2 Tesalonicenses son dos de los tres pasajes más obscuros en el Nuevo Testamento”. Pero ¿Es así? Esta sección de la Escritura es debatible, y hay buenas objeciones a la práctica que requieren mucho análisis y estudio.

Pero ¿Obscuro?  Un versículo verdaderamente obscuro no se explaya, explica o defiende. El significado no puede ser fácilmente discernible debido a su ambigüedad. Algunos buenos ejemplos de versículos obscuros son 1 Corintios 15:29 (bautismo para los muertos), 1 Timoteo 2:15 (mujeres siendo salvadas a través de engendrar hijos) y 1 Corintios 11:10 (cubierta “por causa de los ángeles”). Aunque hay un versículo obscuro acerca de la cubierta de la cabeza (1 Corintios 11:10b), la sección como un todo no lo es.

  • Un pasaje obscuro probablemente ocuparía solo un versículo o dos, la cubierta de la cabeza se enseña en quince versículos consecutivos.
  • Un pasaje obscuro sería mencionado, pero no explicado. Respecto a la cubierta de la cabeza Pablo dice: “Quiero que entiendan” (1 Corintios 11:3), y luego explica el significado del símbolo.
  • Un pasaje obscuro sería ordenado, pero sin razón del porqué. Con respecto a la cubierta de la cabeza Pablo da razones por las que debemos practicarla, incluyendo el orden de la creación (versículos 3, 7-10), los testigos de la naturaleza (versículos 14-15) y los ángeles (v. 10). Él nos dice que la cubierta de la cabeza es parte de la enseñanza apostólica oficial (v. 2) y es la práctica de todas las iglesias, en todos lados (v. 16)

En vez de ser algo obscuro, la cubierta de la cabeza es uno de los símbolos mejor defendidos en el Nuevo Testamento. No hay otro símbolo en la Escritura que tenga más razones del porqué uno debe de practicarlo, ni a ningún otro se le da una defensa tan prolongada.

Solo Mencionada Una Vez

Una objeción similar es que la cubierta de la cabeza solo se menciona una vez en la Biblia. Esto es verdad, pero ¿Cuántas veces necesita algo ser mencionado en las Escrituras antes de que lo tomemos seriamente? La respuesta es que solo tiene que mencionarse una vez, por causa de quién es el Autor.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17 NVI).

Toda la Escritura es útil, no solo una parte y no solo las cosas que son mencionadas muchas veces, sino toda. No solo eso, sino que “toda la escritura es… útil para enseñar”. Esto significa que la discusión y la enseñanza en cuanto a la cubierta de la cabeza no es una distracción, sino una respuesta apropiada a la confianza en la inspiración de la Escritura. También es importante notar que el apóstol Pablo dedicó esencialmente la misma cantidad de tiempo a la cubierta de la cabeza que lo que dedicó a la Cena del Señor. Él únicamente sintió la necesidad de abarcar estos dos temas en solo una de sus cartas. Si la repetición determinara la importancia, entonces, el apóstol Pablo vio la cubierta de la cabeza y la Cena del Señor como si tuvieran la misma importancia. Él también vería el saludar el uno al otro con ósculo santo (lo cual mencionó cuatro veces) como si fuera más importante que si las mujeres pueden ser pastoras (lo cual solo mencionó una vez). Claramente, este no es el caso.

Mandamientos Menores

Algunos piensan que las discusiones prolongadas en este tema (y seguramente el movimiento dedicado a ellas) están distrayéndonos de mandamientos más importantes como alimentar a los pobres y compartir el evangelio. Primero, ¿Son esos mandamientos más importantes que la cubierta de la cabeza? Bueno sí, lo son. Espero que esto no te sorprenda. La cubierta de la cabeza está lejos de ser el mandamiento más importante, pero, nuevamente, creemos que Dios es el Autor de “toda la Escritura” y por lo tanto, toda la Escritura es digna de que se tome en serio.

Echemos un vistazo a cómo Jesús manejaba los “mandamientos menores”.

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello” (Mateo 23:23 NVI).

Jesús les dice a los fariseos que diezmar no es tan importante como la justicia, misericordia y fidelidad. Los fariseos cumplieron correctamente las cosas pequeñas, pero descuidaron mandamientos más importantes. ¿Cómo respondió Jesús? Él los reprendió severamente y les dijo que empezaran a hacer “los asuntos más importantes de la ley”. Sin embargo, Él no nos dice que dejemos de hacer los mandamientos menos importantes. Él quiere que hagamos ambas cosas. Él les dice: “Debían haber practicado esto sin descuidar aquello”.

En otro momento, cuando está hablando de las leyes del antiguo testamento, Jesús dice:

Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:19 NVI).

Como podemos ver, Jesús no veía los mandamientos menores como opcionales. Los menores son observados junto con los mayores. Necesitan ser distinguidos y mantenidos en sus lugares apropiados, pero ambos deben ser observados.

Legalismo

Muchos de los que practican la cubierta de la cabeza son vistos como legalistas. Y para poder comentar acerca de estas acusaciones, es importante que se defina primero el término. La palabra “legalismo” no se encuentra en ninguna parte de la Biblia, ni a nadie en las Escrituras se le refiere como “legalista”. Es una palabra acuñada para referirse a una interpretación incorrecta del mantenimiento de la Ley. Generalmente hablando, cuando alguien es legalista, lo es por hacer alguna de estas dos cosas:

  1. Creer que su mantenimiento de la Ley lo pone (o mantiene) en una buena posición con Dios.
  2. Hacer leyes de las cuestiones en las cuales los cristianos tienen libertad para decidir por sí mismos.

Para la primera definición, es posible ser legalista sobre cualquier enseñanza en la Escritura. La cubierta de la cabeza no debe de aislarse en este caso, ningún mandamiento es inmune a este error. Cualquiera puede pensar que la obediencia de uno gana el favor justificante de Dios, sin importar el problema. Pero, déjame ser claro, esta es una visión herética.

Ninguna cantidad de buenas obras o el mantenimiento de la Ley nos puede poner (o mantener) en una buena relación con Dios. Nuestra salvación es un regalo gratuito, cimentado en la vida perfecta y muerte de Jesús en nuestro lugar. La fe en Cristo es lo que nos salva, no nuestra obediencia a Cristo. Obedecemos a Dios por amor a Él (Juan 14:15), no para ser amados por Él. Por lo tanto, uno puede practicar la cubierta de la cabeza sin ser legalista en ese sentido.

La última definición del legalismo es transformar cuestiones de la libertad cristiana en órdenes. La cubierta de la cabeza solo podría ser legalista en ese sentido si la práctica en sí no estuviera siendo ordenada por la Escritura. Veamos varias razones desde el capitulo 7 respecto a porqué creemos que este símbolo no es una elección dentro de la libertad cristiana:

  1. La cubierta de la cabeza es una enseñanza que fue “mantenida fuertemente” por la iglesia, ya que fue dada con autoridad apostólica (1 Corintios 11:2). Las cuestiones de libertad eran dejadas a cada uno de los cristianos, no entregadas a las iglesias para que las mantuvieran.
  2. Pablo le dice a cualquiera que no concuerda con la cubierta de la cabeza que las iglesias tienen una sola visión y que esta es su práctica de ella (1 Corintios 11:16). Las cuestiones de libertad están marcadas por múltiples interpretaciones, no por una posición exclusiva.
  3. La estructura de la oración ordena una acción: “Pero, si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra (1 Corintios 11:6 NVI). Las cuestiones de libertad están marcadas por la ausencia de una orden de acción directa.
  4. Pablo dice que no practicar la cubierta de la cabeza es deshonroso, vergonzoso y comparable a una mujer con la cabeza rasurada (1 Corintios 11:4-6). Las cuestiones de libertad están marcadas por una pluralidad de opciones que pueden traer gloria a Dios (Romanos 14:6), mientras que la elección de lenguaje de Pablo sugiere que en este caso solo hay una opción.
  5. Pablo defiende la cubierta de la cabeza al apelar al orden de la creación, la naturaleza y los ángeles. Las cuestiones de libertad están marcadas por su silencio en las Escrituras, no por una defensa.

Ya que la cubierta de la cabeza no es un símbolo que la gente pueda escoger si quiere obedecer, no creo que la definición de legalismo pueda aplicar en ella. Sería como decir: “Es legalista de tu parte decirle a un cristiano nuevo que tiene que ser bautizado”. Eso sería un cargo mal aplicado debido a que el bautismo es una orden, no una practica en la que decides si quieres participar o no. Cuando alguien es exhortado para adherirse a una orden de la Escritural, eso no es legalismo; eso es la cristiandad bíblica.

Conclusión

La enseñanza de la cubierta de la cabeza no está envuelta en oscuridad. La Biblia provee una larga explicación con muchas razones por las que debemos de practicarla. Ya que esto es así, es injusto comparar esto con aquellos que hacen una doctrina de un versículo fuera de contexto o de un pasaje vago en la Biblia. Mientras que esto solo se menciona una vez, una vez es suficiente porque Dios es el Autor. Además, uno puede atenerse a la cubierta para la cabeza sin tener que asignarle un nivel de importancia que la Biblia no le da.

Poner varias órdenes bíblicas diferentes unas contra otras es una dicotomía falsa. No es la cubierta de la cabeza o alimentar a los pobres; es la cubierta de la cabeza y alimentar a los pobres. Uno no tiene que dejar de servir para estudiar y practicar esta enseñanza bíblica. Finalmente, mientras que la cubierta de la cabeza puede ser practicada legalistamente, la fuente del legalismo estaría en los corazones de aquellos que la practican, no en el símbolo en sí.

References

1.
 Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

Capítulo 9 – Cultura: Prostitución, Matrimonio Romano y una Situación Local

Cada razón que Pablo da por la cubierta de la cabeza no es cultural, y aún así los evangélicos frecuentemente dicen “oh, eso es algo cultural; no tenemos que prestarle atención a eso.” Las razones que da no son culturales; la creación, el cabello de la mujer en sí, la naturaleza; seres angelicales nos observan; estas no son razones culturales” 1) S. Lewis Johnson, “Covering the Head in Worship” (Cubriendo la Cabeza en Adoración), recopilado de http://sljinstitute.net/pauls-epistles/1corinthians/covering-the-head-in-worship.

Dr. S. Lewis Johnson Jr., profesor en el Seminario Teológico de Dallas por más de treinta años y pastor por más de cincuenta años.

 

La objeción más popular contra la práctica de cubrirse la cabeza es que las instrucciones de Pablo solo eran para una situación local. Esto sugiere que su intención no era que cada iglesia hiciera que las mujeres cubrieran su cabeza, sino que, en lugar de eso, solo aquellas que tuvieran las mismas costumbres locales que Corinto. Algunos especulan que, en los días de Pablo, solo las prostitutas llevaban el cabello corto y no cubrían sus cabezas.

Otros proclaman que una cubierta para la cabeza era la señal de una mujer casada fiel en la cultura romana. Dado a que la situación era local, ellos concluyeron que una cubierta para la cabeza no era necesaria hoy en día.

Mientras que mirar la cultura de ese tiempo usualmente puede ser útil, se vuelve peligroso cuando empezamos a asignar razones para una orden que son diferentes a las que el autor da.

El Dr. R. C. Sproul dice:

Si Pablo solo les dijo a las mujeres en Corinto que cubrieran sus cabezas y no dio ninguna base lógica para tal instrucción, estaríamos inclinados fuertemente a suplirla con nuestro conocimiento cultural. Sin embargo, en este caso, Pablo provee una razón fundamental, la cual está basada en una apelación a la creación, no a la costumbre de las rameras de Corintio.” 2) R.C. Sproul, Knowing Scripture (Conociendo la Escritura) (Downers Grove, Illinois: InterVarsity Press, 1977), 110

Después él añade,

Debemos ser cuidadosos de no dejar que nuestro celo por el conocimiento de la cultura oscurezca lo que fue dicho realmente” 3) Ibíd.

En 1 Corintios 11, Pablo apela al orden de la creación, a los testigos de la naturaleza, y a los ángeles; los cuales trascienden la cultura. Él nos dice que la cubierta de la cabeza es parte de una enseñanza apologética oficial y es la práctica de todas las iglesias en todo el mundo. Así que, esto significa que una situación local en Corinto no puede explicar la cubierta del cabello, ya que también era una práctica estándar fuera de Corinto.

Anteriormente, en la carta de Pablo, cuando él emitió una orden por causa de la situación en ese momento, él lo mencionó. Él recomendaba que no se casaran “en vista de la presente aflicción” (1 Corintios 7:26 LBLA). Pablo pudo haber hecho lo mismo con el problema de la cubierta de la cabeza, pero no lo hizo porque lo que estaba sucediendo en ese momento no era la razón por la que daba la orden. Adicionalmente, el hecho de que él ordena que los hombres se quiten sus cubiertas en la misma oración no puede ser explicado por una situación que solo les concierne a las mujeres.

Mil Prostitutas de Culto

Adicionalmente al terreno exegético, también hay razones históricas sólidas para rechazar una explicación cultural de la cubierta de la cabeza. Como se mencionó anteriormente, algunos creen que una mujer con la cabeza descubierta significaba que se estaba anunciando como prostituta. La referencia a la que más se apela para soportar esta posición es la de las mil prostitutas de culto en el templo de Afrodita en Corinto.

Antes de que examinemos este argumento, necesitamos una breve lección de historia de la ciudad de Corinto. El Dr. Dirk Jongkind de la Universidad de Cambridge dice, “La ciudad de Corinto tenía un pasado Helénico glorioso antes de su destrucción por los romanos en el año 146 a.C. Aun así, cuando fue refundada en el año 44 a.C., no fue refundada como una ciudad griega, sino como una colonia romana.” 4) Dirk Jongkind, “Corinth In The First Century AD: The Search for Another Class,” (Corinto en el Primer Siglo d.C.) Tyndale Bulletin (Boletín Tyndale) 52.1, 139.

Así que el Corinto griego había sido destruido, y se reconstruyó cien años después como una colonia romana, y pasaron otros cien años antes de que Pablo escribiera la carta de 1 Corintios.

La fuente principal citada para conocer más acerca de estas prostitutas de culto es el geógrafo Strabo (64/63 a.C – 24 d.C). Strabo viajó mucho y registró lo que vio, como podemos leer en su obra “Geographica”:

Y el templo de Afrodita era tan rico que tenía más de mil esclavas y cortesanas, quienes tanto hombres como mujeres habían dedicado a la diosa.” 5) Strabo, Geographica, Libro 8, Capítulo 6, recopilado el 1 mayo del 2016, en http://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/Strabo/8F*.html. (en inglés)

Toma nota del tiempo pasado de la frase. Strabo escribió esto alrededor de treinta años antes de que Pablo escribiera 1 Corintios.

Strabo no se estaba refiriendo a su tiempo presente, sino a tiempos antiguos en el pasado de Corinto. Él escribió posteriormente, “La ciudad de los corintios, en ese entonces, siempre era magnífica y rica”6) Ibíd., 204.  Las palabras claves son “en ese entonces” y “era”. En fuerte contraste, en su día, él vio en la cumbre “un templo pequeño de Afrodita”, 7) Ibíd., 193.  no el “templo de Afrodita (que) era tan rico que tenía más de mil esclavas.” 8) Ibíd., 191.

El escrito del Dr. David. W. J. Gill (Universidad de Oxford) en “La Importancia del Retrato Romano para la Cubierta de la Cabeza en 1 Corintios 11:2-6” dice:

“Algunos han sentido el impulso de incitar a las mujeres para que usen velos como Pablo instruía, para que no sean confundidas por prostitutas o hetairai. Parte de la razón de esta postura yace en la interpretación de Corinto como una ciudad “obsesionada con el sexo”, donde las prostitutas deambulaban por las calles libremente. Las 1,000 hetairai vinculadas al culto de Afrodita, y la notoriedad correspondiente de Corinto, pertenecen a la ciudad helenística desolada por Mummius en el año 146 a.C. En contraste, el santuario romano era mucho más modesto.” 9) David W. J. Gill, “The Importance of Roman Portraiture for Head-Coverings in 1 Corinthians 11:2–16,” (La importancia del Retrato Romano para la Cubierta de la Cabeza en 1 Corintios 11:2-6) Tyndale Bulletin (Boletín Tyndale) 41.2.

El Dr. Gill está de acuerdo con que Corinto tenía una reputación de estar locamente obsesionado con el sexo y las mil prostitutas de culto en el templo de Afrodita. Sin embargo, esa percepción pertenecía al Corinto griego, el cual fue destruido alrededor de doscientos años antes de que Pablo escribiera 1 Corintios.

La Identidad Equivocada

Algunos se han abstenido de hacer la conexión a la prostitución, pero en su lugar decían que una cubierta para la cabeza indicaba que una mujer era fiel, modesta y estaba casada.

Ellos argumentan 10) La defensa más académica de este punto de vista viene de Bruce Winter en su libro Esposas Romanas. He escrito unas pocas críticas de este libro, las cuales puedes encontrar en www.headcoveringmovement.com/articles-series. (en inglés)  que una mujer respetable nunca aparecía en público sin un velo sobre su cabeza. Sin embargo, este argumento contradice la evidencia arqueológica. El Dr. David W. J. Gill explica una vez más:

En los retratos de mármol públicos de las mujeres en Corinto, presuntos miembros de familias acaudaladas y prestigiosas, son mostradas con la cabeza descubierta. Esto sugeriría que era socialmente aceptable en una colonia romana que las mujeres fueran vistas en público con la cabeza descubierta.”11) Ibíd.

El escrito de la Dra. Cynthia L. Thompson (Yale) acerca de la evidencia arqueológica en el Corinto romano dice:

“Ya que la mayoría de los retratos de las mujeres presentados aquí retratan a mujeres con las cabezas descubiertas, uno puede inferir que llevar la cabeza descubierta por sí mismo no era una señal de un estilo de vida desaprobado socialmente.” 12) Cynthia L. Thompson, “Hairstyles, Head-coverings, and St. Paul: Portraits from Roman Corinth,” (Peinados, Cubiertas para la Cabeza, y San Pablo: Retratos de un Corinto Romano”) Arqueóloga Bíblica, junio de 1988, 112.

Finalmente, la Dra. Kelly Olson (Universidad de Chicago), quien escribió el libro El Vestido y la Mujer Romana, escribe:

La gran mayoría de las esculturas femeninas que poseemos muestran a la mujer con una cabeza sin velo, probablemente para mostrar su elaborado peinado al público.” 13) Kelly Olson, Dress and the Roman Woman (El Vestido y la Mujer Romana) (New York: Routledge, 2008), 34.

Como ellos señalan, la evidencia arqueológica soporta el hecho de que era normal para las mujeres ser vistas sin cubierta en la cabeza. Esta no es parte de una evidencia aislada sino lo que “es mostrado con más frecuencia.”

¿Y Qué Hay de los Hombres?

Ya que el apóstol Pablo también ordena que los hombres remuevan su cubierta de la cabeza cuando oren o profeticen (1 Corintios 11:4), también veremos, si el hecho de que los hombres tuvieran algo sobre su cabeza estaría fuera de lugar culturalmente.

El escrito del Dr. Richard E. Oster Jr. (Seminario Teológico de Princeton) en “El Uso, Mal Uso y Omisión de la Evidencia Arqueológica en Algunas Obras Modernas en 1 Corintios”, dice:

La costumbre romana (de la cubierta de la cabeza masculina litúrgica) puede ser documentada por varias generaciones antes y después de la llegada del cristianismo a Corinto. Esta costumbre está ilustrada claramente en monedas, estatuas y monumentos arquitectónicos alrededor de la Cuenca del Mediterráneo.” 14) Richard E. Oster Jr. “Use, Misuse and Neglect of Archaeological Evidence in Some Modern Works on 1 Corinthians”(El Uso, Mal Uso y Omisión de la Evidencia Arqueológica en Algunas Obras Modernas en 1 Corintios) en Zeitschrift für die Neutestamentliche Wissenschaft und die Kunde der Älteren Kirche (Diario para Estudios del Nuevo Testamento y la Iglesia Antigua), vol. 83, publicación 1–2 (Publicado en línea 10.1515/zntw.1992.83.1-2.52, Octubre del 2009) 52–73.

El Dr. Oster está diciendo que el hecho que los hombres cubrieran sus cabezas durante este tiempo en adoración (no cristiana) tiene un fuerte soporte arqueológico.

Ya que Pablo instruye a los hombres que vayan contra una práctica cultural común, la explicación cultural debe de ser rechazada. El Dr. Oster entonces concluye:

La práctica de que los hombres cubran sus cabezas en el contexto de la oración y profecía era un patrón común de la devoción romana y estaba ampliamente extendida durante la República tardía y el Imperio temprano. Debido a que Corinto en sí era una colonia romana, debería haber poca duda de que este aspecto de las prácticas religiosas romanas merece mayor atención por parte los comentaristas que la que ha recibido.” 15) Ibíd.

Pabló también llamó al cabello largo en los hombres “deshonroso” (1 Corintios 11:14).

Aquellos que abogan por una visión cultural del largo del cabello asumen que el cabello largo en los hombres se vería como algo vergonzoso en los días de Pablo. Sin embargo, hay evidencia literaria sólida que sugiere lo contrario.

La Dr. Cynthia L. Thompson cita a Dion Crisóstomo (40-115 d.C.) para mostrar que había excepciones notables a que los hombres tuvieran el cabello corto. Ella dice:

Pablo estaba en armonía con las costumbres greco-romanas generales, como se puede observar en la iconografía. Sin embargo, su argumento que la ‘naturaleza’, con sus implicaciones universales, enseña a los hombres a tener el cabello corto, ignora excepciones importantes que, como ciudadano romano que decía tener conocimientos en griego, deberían serle conocidas. Los filósofos, sacerdotes, campesinos y bárbaros son mencionados como excepciones a la regla del cabello corto de los hombres por Dion Crisóstomo, quien critica a los filósofos por hacer una conexión entre su cabello largo y una superioridad moral: ‘aún mantengo que el cabello largo (koman) no debe de ser tomado bajo ninguna circunstancia como una marca de virtud. Porque muchos seres humanos lo tienen largo por causa de alguna deidad; y los campesinos tienen el cabello largo, sin siquiera haber oído la palabra ‘filosofía’; y, por Zeus, la mayoría de los bárbaros también tienen cabello largo, algunos como cubierta y otros porque creen que se ve bien. En ninguno de estos casos el hombre está sometido a odio o ridículo.” 16) Thompson, “Hairstyles,” (Peinados) 104.

Crisóstomo dice que hay muchos hombres que tenían el cabello largo y que no estaban “sometidos a odio o ridículo.” Esa es otra forma de decir que era normal, y no solo eso, sino que no lo hacían para revelarse contra la sociedad, ya se veía como una “marca de virtud”. Esto es muy importante ya que los argumentos culturales asumen que el Corinto de Pablo tenía una opinión completamente diferente de estos problemas que la que tiene el mundo occidental moderno.

Su postura es propagada al decir que, si un hombre era visto con cabello largo en esa cultura, la gente se habría quedado con la boca abierta, en shock por causa de tal exhibición pública tan vergonzosa. Como hemos visto, esa imagen no concuerda con la evidencia, ya que Pablo estaba hablando del orden de Dios y no del sentir de los corintios.

Cynthia Thompson parece encontrar esto preocupante, al asumir erróneamente que algo enseñado por la “naturaleza” sería algo practicado universalmente. No creo que deberíamos estar sorprendidos cuando hombres y mujeres pecadores hacen lo que está bien a sus propios ojos. Los hombres y mujeres regularmente hacen lo opuesto a lo que nos enseña tanto la revelación natural como la revelación especial. 17) La revelación natural es la creación del universo (Romanos 1:20), y la revelación especial es Dios hablando mediante palabras en las escrituras y profecías.

Conclusión

Pablo no nos deja a oscuras en cuanto al porqué las mujeres deben cubrir sus cabezas y los hombres se deben de abstener. El hecho de que él dice, “por esta razón” (1 Corintios 11:10), significa que la respuesta puede ser encontrada en la exégesis, no en el análisis cultural. Habiendo dicho esto, cuando examinamos las prácticas culturales romanas en ese día, podemos observar que: 1) los hombres cubrían sus cabezas en la adoración cristiana, y 2) que las mujeres fueran vistas sin una cubierta no era un escándalo o ameritaba una asociación con un estilo de vida reprobado socialmente. Ya que los argumentos culturales acerca de la cubierta de la cabeza deben de ignorar la misma explicación de Pablo, estos deben de ser rechazados.

References

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10.
 La defensa más académica de este punto de vista viene de Bruce Winter en su libro Esposas Romanas. He escrito unas pocas críticas de este libro, las cuales puedes encontrar en www.headcoveringmovement.com/articles-series. (en inglés)
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17.
 La revelación natural es la creación del universo (Romanos 1:20), y la revelación especial es Dios hablando mediante palabras en las escrituras y profecías.

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