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Capítulo 10 – Legalismo: Especializándose en Cosas Secundarias y Distrayéndose de Cosas Más Importantes.

“Estoy de acuerdo, ‘que cubra su cabeza’ puede no ser tan importante como ‘da de comer al hambriento’ (Isaías 58:10). Si es que puedes decir que alguna parte de la Palabra de Dios no es importante. Pero creo que si un día, el rey te pide que conquistes las tierras aledañas y te dice que le pongas herraduras a su caballo al siguiente día, deberías de hacer ambas actividades sin holgazanear. Él es el rey”.

Andrée Seu Peterson (Escritor para WORLD Magazine). 1) Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

El pasaje sobre cubrir la cabeza (1 Corintios 11:2-16) es clasificado frecuentemente bajo la categoría de “obscuro” en la Escritura. Un teólogo dijo: “La cubierta de la cabeza en este pasaje y el hombre de pecado en 2 Tesalonicenses son dos de los tres pasajes más obscuros en el Nuevo Testamento”. Pero ¿Es así? Esta sección de la Escritura es debatible, y hay buenas objeciones a la práctica que requieren mucho análisis y estudio.

Pero ¿Obscuro?  Un versículo verdaderamente obscuro no se explaya, explica o defiende. El significado no puede ser fácilmente discernible debido a su ambigüedad. Algunos buenos ejemplos de versículos obscuros son 1 Corintios 15:29 (bautismo para los muertos), 1 Timoteo 2:15 (mujeres siendo salvadas a través de engendrar hijos) y 1 Corintios 11:10 (cubierta “por causa de los ángeles”). Aunque hay un versículo obscuro acerca de la cubierta de la cabeza (1 Corintios 11:10b), la sección como un todo no lo es.

  • Un pasaje obscuro probablemente ocuparía solo un versículo o dos, la cubierta de la cabeza se enseña en quince versículos consecutivos.
  • Un pasaje obscuro sería mencionado, pero no explicado. Respecto a la cubierta de la cabeza Pablo dice: “Quiero que entiendan” (1 Corintios 11:3), y luego explica el significado del símbolo.
  • Un pasaje obscuro sería ordenado, pero sin razón del porqué. Con respecto a la cubierta de la cabeza Pablo da razones por las que debemos practicarla, incluyendo el orden de la creación (versículos 3, 7-10), los testigos de la naturaleza (versículos 14-15) y los ángeles (v. 10). Él nos dice que la cubierta de la cabeza es parte de la enseñanza apostólica oficial (v. 2) y es la práctica de todas las iglesias, en todos lados (v. 16)

En vez de ser algo obscuro, la cubierta de la cabeza es uno de los símbolos mejor defendidos en el Nuevo Testamento. No hay otro símbolo en la Escritura que tenga más razones del porqué uno debe de practicarlo, ni a ningún otro se le da una defensa tan prolongada.

Solo Mencionada Una Vez

Una objeción similar es que la cubierta de la cabeza solo se menciona una vez en la Biblia. Esto es verdad, pero ¿Cuántas veces necesita algo ser mencionado en las Escrituras antes de que lo tomemos seriamente? La respuesta es que solo tiene que mencionarse una vez, por causa de quién es el Autor.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17 NVI).

Toda la Escritura es útil, no solo una parte y no solo las cosas que son mencionadas muchas veces, sino toda. No solo eso, sino que “toda la escritura es… útil para enseñar”. Esto significa que la discusión y la enseñanza en cuanto a la cubierta de la cabeza no es una distracción, sino una respuesta apropiada a la confianza en la inspiración de la Escritura. También es importante notar que el apóstol Pablo dedicó esencialmente la misma cantidad de tiempo a la cubierta de la cabeza que lo que dedicó a la Cena del Señor. Él únicamente sintió la necesidad de abarcar estos dos temas en solo una de sus cartas. Si la repetición determinara la importancia, entonces, el apóstol Pablo vio la cubierta de la cabeza y la Cena del Señor como si tuvieran la misma importancia. Él también vería el saludar el uno al otro con ósculo santo (lo cual mencionó cuatro veces) como si fuera más importante que si las mujeres pueden ser pastoras (lo cual solo mencionó una vez). Claramente, este no es el caso.

Mandamientos Menores

Algunos piensan que las discusiones prolongadas en este tema (y seguramente el movimiento dedicado a ellas) están distrayéndonos de mandamientos más importantes como alimentar a los pobres y compartir el evangelio. Primero, ¿Son esos mandamientos más importantes que la cubierta de la cabeza? Bueno sí, lo son. Espero que esto no te sorprenda. La cubierta de la cabeza está lejos de ser el mandamiento más importante, pero, nuevamente, creemos que Dios es el Autor de “toda la Escritura” y por lo tanto, toda la Escritura es digna de que se tome en serio.

Echemos un vistazo a cómo Jesús manejaba los “mandamientos menores”.

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello” (Mateo 23:23 NVI).

Jesús les dice a los fariseos que diezmar no es tan importante como la justicia, misericordia y fidelidad. Los fariseos cumplieron correctamente las cosas pequeñas, pero descuidaron mandamientos más importantes. ¿Cómo respondió Jesús? Él los reprendió severamente y les dijo que empezaran a hacer “los asuntos más importantes de la ley”. Sin embargo, Él no nos dice que dejemos de hacer los mandamientos menos importantes. Él quiere que hagamos ambas cosas. Él les dice: “Debían haber practicado esto sin descuidar aquello”.

En otro momento, cuando está hablando de las leyes del antiguo testamento, Jesús dice:

Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:19 NVI).

Como podemos ver, Jesús no veía los mandamientos menores como opcionales. Los menores son observados junto con los mayores. Necesitan ser distinguidos y mantenidos en sus lugares apropiados, pero ambos deben ser observados.

Legalismo

Muchos de los que practican la cubierta de la cabeza son vistos como legalistas. Y para poder comentar acerca de estas acusaciones, es importante que se defina primero el término. La palabra “legalismo” no se encuentra en ninguna parte de la Biblia, ni a nadie en las Escrituras se le refiere como “legalista”. Es una palabra acuñada para referirse a una interpretación incorrecta del mantenimiento de la Ley. Generalmente hablando, cuando alguien es legalista, lo es por hacer alguna de estas dos cosas:

  1. Creer que su mantenimiento de la Ley lo pone (o mantiene) en una buena posición con Dios.
  2. Hacer leyes de las cuestiones en las cuales los cristianos tienen libertad para decidir por sí mismos.

Para la primera definición, es posible ser legalista sobre cualquier enseñanza en la Escritura. La cubierta de la cabeza no debe de aislarse en este caso, ningún mandamiento es inmune a este error. Cualquiera puede pensar que la obediencia de uno gana el favor justificante de Dios, sin importar el problema. Pero, déjame ser claro, esta es una visión herética.

Ninguna cantidad de buenas obras o el mantenimiento de la Ley nos puede poner (o mantener) en una buena relación con Dios. Nuestra salvación es un regalo gratuito, cimentado en la vida perfecta y muerte de Jesús en nuestro lugar. La fe en Cristo es lo que nos salva, no nuestra obediencia a Cristo. Obedecemos a Dios por amor a Él (Juan 14:15), no para ser amados por Él. Por lo tanto, uno puede practicar la cubierta de la cabeza sin ser legalista en ese sentido.

La última definición del legalismo es transformar cuestiones de la libertad cristiana en órdenes. La cubierta de la cabeza solo podría ser legalista en ese sentido si la práctica en sí no estuviera siendo ordenada por la Escritura. Veamos varias razones desde el capitulo 7 respecto a porqué creemos que este símbolo no es una elección dentro de la libertad cristiana:

  1. La cubierta de la cabeza es una enseñanza que fue “mantenida fuertemente” por la iglesia, ya que fue dada con autoridad apostólica (1 Corintios 11:2). Las cuestiones de libertad eran dejadas a cada uno de los cristianos, no entregadas a las iglesias para que las mantuvieran.
  2. Pablo le dice a cualquiera que no concuerda con la cubierta de la cabeza que las iglesias tienen una sola visión y que esta es su práctica de ella (1 Corintios 11:16). Las cuestiones de libertad están marcadas por múltiples interpretaciones, no por una posición exclusiva.
  3. La estructura de la oración ordena una acción: “Pero, si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra (1 Corintios 11:6 NVI). Las cuestiones de libertad están marcadas por la ausencia de una orden de acción directa.
  4. Pablo dice que no practicar la cubierta de la cabeza es deshonroso, vergonzoso y comparable a una mujer con la cabeza rasurada (1 Corintios 11:4-6). Las cuestiones de libertad están marcadas por una pluralidad de opciones que pueden traer gloria a Dios (Romanos 14:6), mientras que la elección de lenguaje de Pablo sugiere que en este caso solo hay una opción.
  5. Pablo defiende la cubierta de la cabeza al apelar al orden de la creación, la naturaleza y los ángeles. Las cuestiones de libertad están marcadas por su silencio en las Escrituras, no por una defensa.

Ya que la cubierta de la cabeza no es un símbolo que la gente pueda escoger si quiere obedecer, no creo que la definición de legalismo pueda aplicar en ella. Sería como decir: “Es legalista de tu parte decirle a un cristiano nuevo que tiene que ser bautizado”. Eso sería un cargo mal aplicado debido a que el bautismo es una orden, no una practica en la que decides si quieres participar o no. Cuando alguien es exhortado para adherirse a una orden de la Escritural, eso no es legalismo; eso es la cristiandad bíblica.

Conclusión

La enseñanza de la cubierta de la cabeza no está envuelta en oscuridad. La Biblia provee una larga explicación con muchas razones por las que debemos de practicarla. Ya que esto es así, es injusto comparar esto con aquellos que hacen una doctrina de un versículo fuera de contexto o de un pasaje vago en la Biblia. Mientras que esto solo se menciona una vez, una vez es suficiente porque Dios es el Autor. Además, uno puede atenerse a la cubierta para la cabeza sin tener que asignarle un nivel de importancia que la Biblia no le da.

Poner varias órdenes bíblicas diferentes unas contra otras es una dicotomía falsa. No es la cubierta de la cabeza o alimentar a los pobres; es la cubierta de la cabeza y alimentar a los pobres. Uno no tiene que dejar de servir para estudiar y practicar esta enseñanza bíblica. Finalmente, mientras que la cubierta de la cabeza puede ser practicada legalistamente, la fuente del legalismo estaría en los corazones de aquellos que la practican, no en el símbolo en sí.

References

1.
 Andrée Seu Peterson, “A symbol of glory,” (Un símbolo de gloria) WORLD Magazine (Revista World), 2007, http://www.worldmag.com/2007/06/a_symbol_of_glory, recuperado 27 de abril del 2016.

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