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Capítulo 04: Ángeles: considerando a las huestes celestiales

La Escritura enseña que los ángeles de Dios están presentes entre los cristianos cuando éstos se congregan y se reúnen para orar, y es debido a la presencia de estos seres que la mujer ha de cubrirse cuando tome parte de la oración pública. Esto es algo extraordinario y remarcable” 1) Martyn Lloyd Jones, Great Doctrines of the Bible, (Carol Stream, Illinois: Crossway Books, 2003), 110.

Dr. Martyn Lloyd-Jones, Ex-Ministro de Westminster Chapel, Londres

 

1 Corintios 11:10 figura en los primeros lugares de las listas de los versículos que los cristianos admiten que verdaderamente no entienden. A continuación lo que el pasaje dice:

“Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”

El Apóstol Pablo acaba de decirnos que la mujer debe cubrir su cabeza por causa de los ángeles. Así que no importa lo que este versículo signifique en su plenitud, lo que sabemos es que tenemos uno de los varios motivos que él nos da para practicar este símbolo. Esto no puede enfatizarse lo suficiente. No buscamos conseguir el significado del versículo como para que en caso de hacerlo contemos con la evidencia necesaria para practicar la doctrina del velo. Dicho de otro modo, debido a que es una razón debemos buscar la comprensión del versículo.

La dificultad que se nos presenta se debe al hecho de que Pablo menciona esto de paso y sin explicar su significado. Una razón probable de esto es que la iglesia en Corinto ya entendía lo que Pablo quería decir, por lo que dicha explicación era innecesaria. En su carta a los tesalonicenses, el Apóstol mencionó que ya les había explicado los detalles acerca de la segunda venida de Cristo cuando estaba con ellos (2 Tesalonicenses 2:5). Esta también puede ser una de esas enseñanzas explicadas mientras se encontraba con ellos.

Debido a que es un versículo corto y difuso no hay forma de que podamos saber con absoluta precisión su significado. Sin embargo no hemos sido dejados en la oscuridad total. Existe un indicio en el idioma griego que nos puede ayudar a identificar a la clase de ángeles que Pabló tenía en mente. De la misma manera, existen otros pasajes en la Escritura que proporcionan luz sobre quiénes son estos seres. Iniciemos nuestro estudio identificando si Pablo estaba hablando acerca de los ángeles buenos o de los ángeles caídos.

Ángeles: ¿buenos o malos?

En la gramática el artículo definido se usa para modificar un sustantivo. Toma una persona, un lugar, o una cosa, e indica que no se refiere al sustantivo de manera general, sino que se refiere a algo en particular. En español existen los artículos definidos (el, la, los, etc.) e indefinidos (un, una, unos, etc.). Por ejemplo, si dijera que a me gustan unos chocolates, estaría dando un juicio tan amplio que pudiera abarcar cualquier clase de chocolate. Pero si agrego el artículo definido a mi oración ésta se transforma para ahora indicar que me gusta el chocolate; con ello informo sobre mi gusto por una clase de chocolate en particular.

El idioma griego también usa el artículo definido 2) En griego no existe la distinción entre los artículos definidos e indefinidos; únicamente existe el artículo.  y en 1 Corintios 11:10 es empleado cuando Pablo dice: “por causa de los ángeles”. Esto nos indica que Pablo no está hablando acerca de todos los ángeles, sino que tiene en mente una clase de ángeles en específico. De acuerdo con el Dr. David E. Garland, “Pablo nunca usa la palabra ángeles con el artículo definido para referirse a los ángeles caídos3) David E. Garland, First Corinthians (Baker Academic, 2003), 527. . Asimismo, Robertson y Plummer afirman que “no puede estar refiréndose a los ángeles caídos; el artículo lo demuestra: ἄγγελος siempre se refiere a los ángeles buenos4) Archibald T. Robertson and Alfred Plummer, A Critical and Exegetical Commentary on the First Epistle of St. Paul to the Corinthians (T&T Clark, 1911), 233. . Por tanto, sea lo que sea que Pablo quiera decir con que la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza “por causa de los ángeles”, es muy probable que tenga en mente a los santos ángeles.

Ya que hemos identificado la clase de ángeles que Pablo tiene en mente, ahora necesitamos descifrar el motivo por el cual debemos practicar el símbolo del velo; a causa de la presencia de los ángeles. A través del examen de algunos versículos relevantes, terminaremos con dos posibles conclusiones que podrán explicar el versículo. Ambas podrán estar en lo correcto, puesto que no se contradicen, aunque puede que Pablo se haya referido a una sola.

Para su beneficio

El propósito del velo es proveer un símbolo visual acerca del orden creado por Dios cuando la iglesia es congregada. Si los ángeles son un motivo por el cual debemos obedecer este mandato, se puede presuponer que los ángeles nos observan mientras adoramos. Una razón por la cual usamos el velo es debido a que podemos simbolizar correctamente el orden creado ante todo lo visible e invisible. Pablo dice:

“Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales” (Efesios 3:10)

Estos principados y potestades son los ángeles de Dios (Colosenses 1:16; 1 Pedro 3:22). En este pasaje vemos que todo lo que nuestro Señor hace por medio de la iglesia muestra cuán increíblemente sabio es Él. Pedro describe que los ángeles “anhelan mirar” lo que Dios está haciendo (1 Pedro 1:12). Están fascinados y desean ver más de ello. Creo que este es un deseo que Dios se complace en cumplir, y permitir que los ángeles nos vean mientras adoramos puede ser una forma de cumplirlo.

Me encanta pensar en lo que los ángeles tienen en mente, ya que ellos poseen una perspectiva única de todo. Los ángeles se encuentran entre las primeras criaturas que Dios hizo. Sabemos que ellos vieron toda la historia desarrollarse poco a poco, porque Dios le dice a Job que los ángeles se regocijaron verlo hacer el mundo (Job 38:4-7).

Los ángeles han pasado toda su vida ante la presencia del Dios santo y perfecto. Lo vieron crear un mundo perfecto en donde el pecado, la muerte o el sufrimiento aún no habían aparecido. Esos conceptos eran desconocidos para ellos. Después, uno de ellos, Satán, se rebeló contra de Dios. Dios lo expulsó, junto con todos sus seguidores, de su presencia para siempre (Judas 6). No hubo oportunidad para el arrepentimiento, ni tampoco nadie que pudiera interceder por ellos. Los ángeles saben que el pecado tiene un costo muy alto.

Posteriormente, y a manera de repetición de la historia, la primera pareja que Dios creó en la tierra también pecó. Sin embargo, aquí la historia da un giro. Dios mata a un animal en su lugar y les promete un redentor. Después, Dios separa a un grupo de estos humanos pecadores para mostrar su amor y su afecto. Esto culmina con la entrada de Dios en el mundo en forma humana. El Salvador vive una vida perfecta y posteriormente se entrega como sacrificio inmaculado. El Padre inmola al Cordero de Dios para que los inmerecidos hijos del diablo puedan ser totalmente perdonados y adoptados en su familia. ¡Qué historia! No es de maravillarse que los ángeles anhelen mirar esto.

Ahora, ponte en el lugar de los ángeles, viendo ahora cómo el pueblo de Dios se congrega para adorarlo.

Ahora los ángeles ven adorar a Dios a los que anteriormente eran sus enemigos; éstos han sido perdonados y redimidos. Ven judíos y gentiles adorando juntos como miembros de un solo cuerpo. Ven hombres y mujeres adorando juntos como iguales. Es a través del velo que las mujeres cristianas muestra que su posición como mujer es redimida. Ya no estarán más en guerra, usurpando y deseando la autoridad del hombre (Génesis 3:16), sino que ahora están conformes con el rol que Dios les ha dado en Génesis 2.

De la misma manera los hombres, mediante sus cabezas descubiertas, comunican que ejercerán autoridad en sus respectivos roles. No serán dominantes para con sus mujeres (Génesis 3:16) ni tampoco serán pasivos como lo fue el primer Adán. Su posición masculina también ha sido redimida.

Cuando los ángeles ven todo esto seguramente deben clamar: ¡Contempla la multiforme sabiduría de Dios!

No olvidemos que los ángeles, siendo seres sin pecado, son mucho más sensibles a él. Si nosotros somos inmorales y deshonrosos desde una perspectiva humana, (1 Corintios 11:4–6), ¿Cómo nos verán los ángeles si desobedecemos este mandamiento? Si ni oramos ni profetizamos de acuerdo a lo que Dios ha dicho, ¡La única cosa que podemos simbolizar ante estos seres es la distorsión de los papeles mencionada en Génesis 3!

Para nuestro beneficio

Las Escrituras también parecen implicar que los ángeles pueden estar reportando a Dios si le obedecemos o no. Permíteme explicarme. En el día del juicio tendremos que dar cuenta de cada cosa que hayamos dicho (Mateo 12:36) o hecho (1 Corintios 3:13). Así que Dios debe estar manteniendo un registro de todo. Asimismo existen versículos que hablan acerca de cómo nuestras oraciones pueden ser estorbadas, como es el caso de cerrar nuestros oídos al clamor del pobre (Proverbios 21:13) o el tratar mal a nuestras esposas (1 Pedro 3:7). Estos son pecados que deben estar siendo observados, registrados y reportados.

Ahora, Dios es omnisciente, así que Él conoce todas las cosas. No obstante, Él puede escoger los medios para recibir esta información, si así lo desea. Por ejemplo, Dios ha escogido juzgar a los muertos “por las cosas que estarán escritas en los libros, según las obras de la gente” (Apocalipsis 20:12). Él no necesita de un libro, pero Él ha elegido usar uno para registrarlo todo. De la misma manera, no necesita a nadie o de algo que le permita conocer quién es obediente a sus mandamientos, pero existe evidencia en la Escritura de que el Padre ha escogido recibir esta información a través de los ángeles. Jesús dijo:

“Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:10)

Cuando uno de sus hijos peca, Dios no sólo dice: “ya lo sé”. Él dice que sus ángeles van ante Él. Mediante esto se entiende que los ángeles reportan constantemente a Dios todo lo que sucede.

Vayamos a otro versículo:

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad” (1ª Timoteo 5:21)

Cuando Pablo dejó a Timoteo lo hizo dándole instrucciones y recordándole que todo lo que le fue ordenado se hizo “en la presencia de los ángeles escogidos”. Es como si hubiera dicho: “los ángeles son testigos de lo que te he ordenado, y te estarán observando”.

Por tanto, sabemos que estamos siendo observados y que somos responsables de ser sobrios en nuestros esfuerzos para ser obedientes. Nuestras vidas no son privadas, sino que las vivimos ante una audiencia cósmica.

Ahora, aún si me he perdido en la explicación, la razón sigue siendo clara: debemos obedecer “debido a los ángeles”. Los hijos pueden suponer los motivos por los cuales sus padres les piden hacer tal y tal cosa, pero el propósito principal no debiera perderse. Sin importar la razón, tanto el mandato como la persona que desea obediencia son claros.

Alcanzando a la audiencia correcta

Quisiera terminar con un último punto. Posteriormente (en el capítulo 9) discutiremos la postura popular acerca de que el velo era algo exclusivo para aquella cultura. Este argumento está construido sobre la premisa de que este símbolo era exclusivamente para humanos y que era importante usarlo a fin de no ofender las costumbres locales. Sin embargo, Pablo aquí contradice directamente dicho sentimiento al mostrarnos que lo practicamos para un grupo de seres completamente diferentes. El velo no es únicamente para testificar a las personas sino también ante los ángeles, quienes no cambian ni tienen prácticas culturales. Esto, por tanto, es un argumento fuerte acerca del motivo por el cual el velo es transcultural y atemporal.

Mientras continuamos a través de la carta del Apóstol Pablo, pongamos nuestra atención a lo que él mencionó acerca de lo que la naturaleza testifica a través de la longitud de nuestro cabello y de cómo la práctica del velo es correcta.

References

1.
 Martyn Lloyd Jones, Great Doctrines of the Bible, (Carol Stream, Illinois: Crossway Books, 2003), 110.
2.
 En griego no existe la distinción entre los artículos definidos e indefinidos; únicamente existe el artículo.
3.
 David E. Garland, First Corinthians (Baker Academic, 2003), 527.
4.
 Archibald T. Robertson and Alfred Plummer, A Critical and Exegetical Commentary on the First Epistle of St. Paul to the Corinthians (T&T Clark, 1911), 233.

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