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Spanish translation now available

Great news! Our book “Head Covering: A Forgotten Christian Practice For Modern Times” is being translated into various languages. Today we’re introducing the Spanish version which is being translated by Edgar A. Pérez from Mexico. The introduction to the book is available today and a new chapter will be posted online every 2 weeks. Make sure to bookmark this page and spread the word to your Spanish speaking friends.

Spanish translation:
¡Muy buenas noticias! Nuestro libro “La Doctrina del Velo; una práctica cristiana olvidada para tiempos modernos” está siendo traducido al español por Edgar A. Pérez de México. La introducción ya se encuentra disponible el día de hoy y posteriormente, cada dos semanas, estaremos posteando un nuevo capítulo. Asegúrate de seguir nuestra página y ayúdanos a pasar la voz a tus amigos de habla hispana.

Introducción a una doctrina abandonada

“Es notable, en primer lugar, que San Pablo considera esta cuestión (acerca del velo) determinantemente valiosa y no la hace a un lado como una cuestión trivial. Existe una manera correcta e incorrecta de adorar a Dios” 1) H.L Goudge, The First Epistle to the Corinthians (Methuen and Co. Ltd., 1926), 97.

H.L. Goudge, Real Profesor de Divinidad, Oxford University, 1923 – 1938

 

El velo no es popular. De hecho, su desestimación es completa. Entonces ¿por qué decidí escribir un libro acerca de él?, ¿acaso me gusta la controversia?; absolutamente no, ¿busco ser divisivo?; lo opuesto. Entonces, ¿qué fue lo que me llevó a realizar esta labor? La respuesta rápida es: porque está en la Biblia.

Veamos, si “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2ª Timoteo 3:16), entonces toda ella merece un trato justo. Por encima de ello, este tema en particular no sólo es mencionado, es defendido. No hay uno o dos versículos oscuros, sino que el tema ocupa quince versículos consecutivos. Podemos debatir acerca de lo que Pablo quiso decir y sobre su aplicación en el siglo veintiuno, pero no podemos ignorar el tema.

El Dr. Daniel B. Wallace, uno de los principales líderes del criticismo textual y fundador del Centro para el Estudio de Manuscritos del Nuevo Testamento, imparte estudios del Nuevo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas. Sería bastante sobrio decir que este hermano conoce el Nuevo Testamento y los textos griegos. Acerca de la “postura moderna del velo” (por la cual abogo), él dice lo siguiente; algo que me parece que muchos pueden relacionar como:

“El argumento acerca del uso de un velo aplicable en nuestros días es, desde varios puntos de vista, el más fácil de defender exegéticamente y prácticamente el más difícil de recibir. Y puesto que nunca es seguro abandonar la conciencia lejos de la verdad de la Escritura, recientemente he decidido adoptar esta postura. Francamente no me gusta (no es popular hoy en día). Sin embargo no puedo, con buena conciencia, ignorarla.” 2) Daniel B. Wallace, “What is the Head Covering in 1 Cor 11:2-16 and Does it Apply to Us Today?” (Bible.org, 2004)

¡Este es un argumento increíblemente honesto! Debido a que el velo es un símbolo visual, la postura referente a dicha doctrina es imposible de ocultar o de retrasar. Esta es la primera doctrina que la gente conoce que una mujer sostiene al momento de conocerla en la iglesia, incluso antes de estrechar su mano. La gente puede sentirse juzgada por uno mismo sólo por el hecho de sostener esta postura (mientras que ellos no), al mismo tiempo que tú te preguntas si no estarán pensando que te quedaste en la década de los años 50. Sobre todo, tus Pastores o aquellos más cercanos a ti pueden preocuparse por el hecho de que tal vez estés abrazando el legalismo.

Estas son luchas reales que la gente puede enfrentar al momento de meditar sobre la “postura moderna del velo”. Basta con decir que el Dr. Wallace posee una perspectiva precisa de qué tan bien es recibida esta doctrina cuando comenta que el velo “no es popular hoy en día”. Cuando una mujer usa un velo obliga a la iglesia a pensar en el tema; y algunos no están listos o simplemente no desean estarlo.

Daniel Wallace también dice:

“El peligro real, tal como lo veo, es que muchos cristianos simplemente ignoren lo que el texto dice debido a la inconveniencia de alguna forma de obediencia”. 3) Daniel B. Wallace, “What is the Head Covering in 1 Cor 11:2-16 and Does it Apply to Us Today?” (Bible.org, 2004)

Ahora, esto no significa que el miedo sea que la única razón por la que la gente no practique la doctrina del velo. Algunos son persuadidos por otras interpretaciones y, si son convencidos por la Escritura, tal vez puedan cambiar sus mentes. Espero que tú seas uno de éstos y que puedas compartir mi deseo de entender correctamente y someterte a todo lo que la Biblia dice. Sin embargo, estoy preocupado de que muchos lean el texto de 1ª Corintios 11 y piensen: no puede significar lo que pienso que dice. Nadie a quien yo conozca usa un velo, además no es posible que todos estemos mal. Después, pasamos rápidamente al capítulo 12, tomando nota mental para estudiarlo más adelante (lo cual, si somos honestos, raramente sucede).

Si acaso acabo de describir tu respuesta, ahora es el momento. Vayamos al fondo del texto e indaguemos juntos. No te preocupes, este libro no ha sido escrito para académicos. Lo escribí para el cristiano común y corriente.

En el capítulo siguiente te daré una perspectiva general acerca de la historia del velo cristiano. Después, en los seis capítulos siguientes, proporcionaré argumentos bíblicos para que la mujer use el velo en la iglesia. En el mismo contexto y de la misma manera, los hombres están ordenados a mantener sus cabezas descubiertas (a no usar sombreros). Haré esto mediante la exposición de las cinco razones que el mismo Apóstol Pablo da en 1ª Corintios 11. Cuando explique estas razones no daré mucha atención a la disputa de los diferentes puntos de vista, debido a que mi exposición será ampliamente  positiva. Posteriormente examinaré algunas de las objeciones más populares y daré algunas cuestiones prácticas. Finalmente, cerraremos con una exhortación personal para adoptar este símbolo, incluso si los demás no lo hacen.

El corazón de la cuestión

Antes de que esta introducción termine, quiero traer una advertencia: asegúrate de que tu corazón esté preparado. Me imagino a la mayoría de la gente leyendo este libro en desacuerdo o sin saber qué hacer con el velo, por lo que es seguro que mantendrás la guardia. Lo sé, yo también lo estuve, y no está mal, en verdad. Siempre combatimos las falsas enseñanzas y a los falsos maestros, por tanto es bueno ser escéptico y ser cautelosos, filtrando todo a través de la Palabra de Dios. Sólo asegúrate de no aceptar cualquier viejo argumento en contra del velo sólo porque no quieras que esta doctrina esté en lo correcto. ¿Qué pensará mi esposo o mi esposa? ¿Qué pensarán en mi iglesia? ¿Cómo encontraré cónyuge si él (o ella) conoce mi postura?

El temor al hombre puede ser abrumador, pero debemos temer a Dios y a Sus mandatos sobre todos los hombres. Debemos atarnos a los textos de la Escritura y obedecerlos. Así que si tú corazón no está preparado, da una buena leída a 1ª Corintios 11:2-16. Por favor lee despacio el texto y familiarízate íntimamente con él. Este es el único capítulo en la Biblia en donde se ordena y se explica la doctrina del velo, así que debes conocerlo bien para ser un buen Bereano (ver Hechos 17:11).

 

Lee 1ª Corintios 11:2-16

(2) Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. (3) Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. (4) Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. (5) Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. (6) Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. (7) Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. (8) Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, (9) y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. (10) Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. (11) Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; (12) porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. (13) Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? (14) La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? (15) Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. (16) Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.

References

1.
 H.L Goudge, The First Epistle to the Corinthians (Methuen and Co. Ltd., 1926), 97.

Capítulo 2: Tradição Apostólica: Sustentando o que nos foi entregue

“Quando os apóstolos falam sobre tradição… eles não estão falando sobre tradições humanas, eles estão falando sobre aquilo que foi entregue pelos apóstolos à Igreja. Estas não eram tradições que deveriam ser negociadas, pois eram tradições de Deus.” 1) R.C. Sproul, “To Cover or Not To Cover” (das séries “The Hard Sayings of the Apostles”), http://bit.ly/sproulcover.

Dr. R.C. Sproul Sr., fundador do Lingonier Ministries

 

Quando ouvimos a palavra “tradição”, nós geralmente pensamos que se refere a invenções humanas que não são encontradas na Escritura. As tradições podem ser benéficas (ou pelo menos não prejudiciais), mas porque Deus não as ordena, muito menos nós devemos ordená-las. Quando se trata do entendimento da cobertura feminina, nós precisamos questionar: é uma tradição ou uma ordenança? Vamos examinar nosso primeiro verso:

De fato, eu vos louvo porque, em tudo, vos lembrais de mim e retendes as tradições assim como vo-las entreguei. 1 Coríntios 11:2

Apesar das “tradições” não serem explicitamente definidas, nós podemos seguramente concluir que a cobertura feminina é uma delas. Por que nós acreditaríamos nisto? O ensino sobre a cobertura da cabeça (1 Coríntios 11:3-16) está entre duas declarações contrastantes. No verso 2, Paulo diz “eu vos louvo”, e logo depois introduz o assunto sobre a cobertura da cabeça. Já no verso 17, ele diz “não vos louvo”, e em seguida adentra no ensino sobre a Ceia do Senhor e dons espirituais (os quais estavam sendo usados inapropriadamente). A estrutura da sentença de 1 Coríntios 11 usa os versos 2 e 17 como títulos dos textos.

“Eu vos louvo” (1 Co 11:2) “Eu não vos louvo” (1 Co 11:17)
Cobertura da cabeça (1 Co 11:2-16) A Ceia do Senhor (1 Co 11:17-34)

Dons Espirituais (1 Co 12:1- 14:40)

O que vem imediatamente depois de cada um desses versos é o ensino sobre as práticas de cada tópico; o primeiro para instruir (quando ele os louva) e o último para corrigir (quando ele não os louva). Se a cobertura da cabeça não estivesse sendo praticada pelos coríntios, eles teriam sido abordados pelo tópico “eu não vos louvo”. Portanto, o caso não era de que os coríntios não estavam praticando a cobertura da cabeça. Nós sabemos que eles estavam pois Paulo disse “permanecei firmes” a isso. O que faltava aos coríntios era o “entendimento”, o que significa que eles precisavam de mais ensino sobre esse assunto.

Agora antes que você dispense a cobertura feminina como uma invenção humana, vamos deixar que a Bíblia nos conceda nossa definição de tradição. A palavra grega usada é “paradosis”, que é usada no Nova Testamento trinta vezes. Ela é usada oito vezes por Jesus e toda vez que ele usava, se referia claramente a “tradições humanas”. Paulo também usa o termo desta forma, mas não exclusivamente com esse significado. Às vezes ele usa em referência ao ensino apostólico autoritativo. Vamos verificar duas situações nas quais ele faz isso:

Assim, pois, irmãos, permanecei firmes e guardai as tradições que vos foram ensinadas, seja por palavra, seja por epístola nossa. 2 Tessalonissenses 2:15

Nós vos ordenamos, irmãos, em nome do Senhor Jesus Cristo, que vos aparteis de todo irmão que ande desordenadamente e não segundo a tradição que de nós recebestes 2 Tessalonissenses 3:6

Você percebeu o padrão? Quando Paulo usa “paradosis” para se referir ao ensino apostólico, ele diz “isto vem de nós”. Então como nós sabemos se a cobertura da cabeça é uma tradição humana ou uma tradição dos apóstolos? Paulo não nos deixa especular. Em 1 Coríntios 11:2 ele diz “Eu vo-las [as tradições] entreguei”. Isto significa que a prática da cobertura da cabeça é um ensino apostólico autoritativo.

Para ajudar a visualizar isso, imagine-se abrindo uma correspondência. Você recebe dezenas de cartas diferentes, cada uma entregue a você. Uma em particular chama a sua atenção porque vem da Receita Federal. Você dá uma atenção especial a esta carta pela importâcia do remetente. Você entende que o que eles dizem na carta tem autoridade, pois lhes foi dada pelo governo. Enquanto você lê, você percebe que eles estão te dando instruções para seguir. Isto não pode ser ignorado.

Da mesma forma, essa carta aos Coríntios é importante porque foi enviada por um apóstolo com instruções para a igreja se apoiar. Este apóstolo está revestido de autoridade por Jesus para estabelecer o fundamento da igreja (Efésios 2:20). Mais do que isso, quando ele fala pela Escritura, Deus está falando (2 Timóteo 3:16).

Imagine-se abrindo a carta de Paulo pela primeira vez. Você reconhece sua importância e começa a lê-la. Ele te diz nesta carta que a razão para tê-la escrito a você é para que você tivesse o “entendimento” sobre a doutrina da cobertura da cabeça. Ele quer que você conheça o que símbolo significa, o porquê as igrejas o praticam e o que o ignorar dessas instruções comunica sobre nós. Você também vê que ele nos louva se nós “permanecemos firmes” a ensinos como este. Vamos continuar examinando a carta do apóstolo juntos para que saibamos tudo que ele quer que entendamos. Nesse próximo capítulo nós vamos observar o fundamento desse símbolo, que pertence à ordem da criação.

References

1.
 R.C. Sproul, “To Cover or Not To Cover” (das séries “The Hard Sayings of the Apostles”), http://bit.ly/sproulcover.

Head Coverings: Counter-Cultural Christianity

Preacher: George Mayes | Sermon Length: 1 hr 6min | Preached: Jan 15, 2017


George-Mayes

George has served in various ministerial roles across Oklahoma since 2003. He is a graduate of both Oklahoma Baptist University with a BA in English Literature (2003) and The Southern Baptist Theological Seminary in Louisville, Kentucky with an MDiv in Christian Ministry (2015). He has served as senior pastor of Northwest Baptist Church since October 2015. In 2004 George married his college sweetheart, Julia and they have three children: Rolen (9), Abigail (3), and Phinehas (2). George is an avid reader, movie-lover, and student of the Bible. He is committed to expository preaching, the 5 “solas” of the Protestant Reformation, and while not an official Northwest Baptist statement of belief, the pastor also holds to the 1858 Southern Baptist Abstract of Principles.

 

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David Gooding Quote Image #3

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Source: David Gooding – Symbols of Headship and of Glory

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